El Real Zaragoza y el RCD Mallorca han confirmado el acuerdo para la cesión de Adrián Liso al conjunto bermellón durante la presente temporada. El extremo zaragozano inicia así una nueva etapa lejos de La Romareda, después de regresar este verano a la disciplina blanquilla tras su préstamo en el Getafe CF. La operación incluye una opción de compra obligatoria en caso de ascenso del Mallorca y voluntaria si el conjunto balear no logra subir.
Liso, nacido en Zaragoza el 2 de abril de 2005, es uno de los últimos grandes exponentes de la Ciudad Deportiva. Formado en la cantera blanquilla, dio el salto definitivo al primer equipo en la campaña 2024-25 y se consolidó como una de las apariciones más ilusionantes del Real Zaragoza en los últimos años.
Su rendimiento con la camiseta zaragocista le abrió la puerta de la Primera División. El pasado curso jugó cedido en el Getafe CF, donde se estrenó en la máxima categoría y firmó un inicio de campeonato destacado, hasta convertirse en una de las revelaciones de las primeras jornadas. Esa experiencia reforzó su proyección y aumentó su mercado antes de este nuevo movimiento hacia Palma.
Con el Real Zaragoza, Liso deja por ahora un balance de 53 partidos oficiales, seis goles y dos asistencias. Son cifras relevantes para un futbolista todavía joven, internacional Sub-20 con la selección española y que ha pasado en poco tiempo de la cantera zaragocista al escaparate del fútbol profesional.
La salida del extremo era uno de los movimientos pendientes en la planificación deportiva del Real Zaragoza. Tras la marcha de Samed Bazdar, la operación de Liso permite al club seguir ordenando el capítulo de bajas y ganar margen para rematar la plantilla con la que Ibai Gómez afrontará el estreno en Primera Federación.
El Mallorca incorpora a un jugador de desequilibrio, verticalidad y margen de crecimiento. Liso afronta en Son Moix un nuevo reto competitivo, con la oportunidad de seguir acumulando minutos, experiencia y responsabilidad en un proyecto que aspira a volver cuanto antes a la élite.
Para el Real Zaragoza, la operación tiene una doble lectura. Por un lado, supone la salida temporal de uno de sus canteranos con mayor proyección. Por otro, permite al club mantener control sobre el futuro económico del jugador mediante una fórmula que puede convertirse en traspaso si se cumplen las condiciones pactadas.
Adrián Liso abre ahora una nueva etapa en el Mallorca. El Real Zaragoza despide al canterano deseándole suerte para esta temporada, mientras el zaragocismo seguirá pendiente de la evolución de un futbolista criado en la Ciudad Deportiva y llamado a seguir creciendo lejos de casa.
