El fenómeno, que no se había visto en la Península Ibérica en más de un siglo, atrajo a visitantes de todo el mundo y generó una ocupación hotelera del 100%.
La capital aragonesa se convirtió en el epicentro de un fenómeno astronómico único este 11 de agosto, cuando miles de zaragozanos y turistas de diversas nacionalidades se congregaron para observar el eclipse solar total. Este evento, que no ocurría en la Península desde hace más de 100 años, ha despertado un gran interés internacional, haciendo de Zaragoza una de las mejores ciudades del mundo para su visualización.
Un fenómeno que atrajo a miles de visitantes
Desde primera hora de la mañana, la expectación era palpable en las calles de Zaragoza. Con una ocupación hotelera que alcanzó el 100%, la ciudad recibió a científicos, divulgadores y periodistas llegados de Estados Unidos, Países Bajos, Francia, Reino Unido, Alemania y Japón, entre otros. Muchos de ellos se situaron en puntos estratégicos como las terrazas de edificios, puentes y la ribera del Ebro, así como en espacios más amplios como el recinto ferial de Valdespartera y el área de la Expo.

El eclipse comenzó a las 19:34 horas, alcanzando su fase total a las 20:29 horas, cuando la luna cubrió completamente el sol durante más de un minuto. Este momento fue recibido con aplausos y vítores por parte de los asistentes, que disfrutaron de una de las vistas más emblemáticas de la ciudad: la Basílica de Nuestra Señora del Pilar enmarcada por el fenómeno.
Operativo municipal y recomendaciones de seguridad
El Ayuntamiento de Zaragoza implementó un amplio dispositivo de seguridad y movilidad para garantizar la tranquilidad del evento. Con un Puesto de Mando Avanzado en el parque 1 de Bomberos, se coordinó la seguridad ciudadana y se establecieron medidas de movilidad, como la limitación de velocidad a 30 km/h y la obligación de circular con las luces de cruce encendidas durante el eclipse.
Se cortó el tráfico en varios puentes de la ciudad para facilitar el acceso de los ciudadanos y se reforzaron los servicios de transporte público. Además, el Consistorio distribuyó 25.000 gafas homologadas para la observación segura del eclipse en diversos puntos de la ciudad.
Tras el fenómeno, los servicios de limpieza comenzaron a trabajar para restablecer el orden en las principales calles y espacios públicos, mientras que el dispositivo de seguridad continuó vigilando la ciudad.
El evento no solo fue una oportunidad para disfrutar de un espectáculo astronómico, sino que también sirvió para promover la cultura y el patrimonio de Zaragoza, con conciertos y actividades programadas que enriquecieron la experiencia de los asistentes.
Esta jornada histórica ha dejado una huella imborrable en Zaragoza, reafirmando su atractivo como destino turístico y cultural a nivel internacional.