La gigafactoría de Stellantis estará operativa en 2028

El Consejo de Gobierno de Aragón ha aprobado la Declaración de Inversión de Interés General y Autonómico (DIGA) del proyecto de la gigafactoría de baterías en Figueruelas, promovida por Stellantis España junto a CATL. Esta inversión, que asciende a 4.100 millones de euros, ha sido considerada un «proyecto estratégico» por el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, debido a su impacto tanto en términos de empleo como en el Producto Interior Bruto de la Comunidad.

La nueva gigafactoría se construirá en 80 hectáreas anexas a la planta de Stellantis y se espera que se convierta en un pilar clave para el futuro económico de Aragón, con la creación de más de 3.000 empleos directos. Azcón destacó la importancia de este proyecto transformador y subrayó el apoyo recibido por parte de todas las administraciones y la sociedad aragonesa. Al acto han asistido Miguel Marzo, presidente de CEOE Aragón; María Jesús Lorente, presidenta de CEPYME; José Juan Arceiz, secretario general de UGT Aragón; y Manuel Pina, secretario general de CC. OO. en la comunidad; así como Benito Tesier, presidente del Clúster de Automoción y Movilidad de Aragón.

El presidente afirmó que la mayoría de los fabricantes de automóviles han apostado por la movilidad eléctrica, y la llegada de esta gigafactoría, impulsada por CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo.

Fases de construcción

La Fase 0 arrancará en junio de 2025. Incluye trabajos preliminares como movimientos de tierra, cimentación y estructuras prefabricadas para los edificios de Celdas 1.La Fase 1 comprenderá el equipamiento y puesta en marcha inicial de la planta para la fabricación de celdas y módulos de baterías.La Fase 2 prevé el incremento de la capacidad productiva mediante la instalación de dos nuevas líneas de celdas.La Fase 3 contempla la construcción de la planta de celdas 2 y el edificio de módulos, así como un aumento de la capacidad total para la fabricación de baterías, incluyendo módulos y celdas.

En la Fase final, ya en marzo de 2028, se prevé que la Gigafactoría esté plenamente operativa con todas las fases completadas y en funcionamiento total.

    El Festival Retina fusionará cine y música en Zaragoza

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    La música y el cine se volverán a dar la mano en una nueva edición del Festival RETINA, que tendrá lugar del 3 al 16 de marzo de 2025. Llegará con una programación ambiciosa y una apuesta clara por el cine nacional a través de la música de artistas locales. Durante dos semanas, el público podrá disfrutar de una experiencia que combina cine y música en directo en uno de los eventos audiovisuales más destacados de nuestra ciudad.

    El festival, impulsado por Born Music Agency y en el que colabora el Ayuntamiento de Zaragoza, reforzará en su octava edición su exploración de la relación entre el sonido y la imagen a través de sus tres ejes principales: PLAY, que presenta películas acompañadas de música en directo; DOC, una ventana al mundo de los documentales musicales; y FORO, un espacio de reflexión sobre la importancia del ámbito sonoro en el cine contemporáneo.

    Una de las novedades de esta edición es la incorporación de un nuevo espacio a sus sedes. Los Talleres de la Fábrica de Cervezas Ámbar se unen a otros escenarios ya clásicos como CaixaForum Zaragoza, el Teatro del Mercado, el IAACC Pablo Serrano y el Edificio Grupo San Valero de la Universidad San Jorge, entre otros.

    PROGRAMACIÓN

    La sección PLAY, que se ha convertido en el emblema del Festival, estará protagonizada por artistas aragoneses. Edu Baos, conocido por su trabajo en León Benavente, se encargará de crear una nueva banda sonora para la emblemática ‘Tesis’ (Alejandro Amenábar, 1996), que se presentará el 4 de marzo en el Auditorio de CaixaForum Zaragoza. Por su parte, los jóvenes Rosin de Palo, harán lo propio el 16 de marzo en Teatro del Mercado con la joya de la animación francesa ‘Kirikú y la bruja’ (Michel Ocelot, 1998).

    Les acompañarán los castellonenses Ortopedia Técnica, que reinterpretarán la B.S.O. de ‘Navajeros’ (Eloy de la Iglesia, 1980) el 7 de marzo en CaixaForum Zaragoza, y al día siguiente, el 8 de marzo, la asturiana Lorena Álvarez y el castellanomanchego Víctor Herrero pondrán su talento musical al servicio de ‘Amanece, que no es poco’ (José Luis Cuerda, 1989).

    Las entradas para los espectáculos de PLAY ya están a la venta en la página web del festival (festivalretina.com), con precios de 12€ para los eventos en el Teatro del Mercado y 6€ para los de CaixaForum Zaragoza. En las próximas semanas se irán desvelando más detalles sobre la programación de DOC y FORO, que ofrecerán acceso gratuito hasta completar aforo.

    Zaragoza será sede de la primera oficina europea STEAM, una iniciativa pionera en colaboración con Edelvives

    El proyecto, seleccionado entre 20 propuestas por la Unión Europea, cuenta con una financiación de casi 2,9 millones de euros para los próximos tres años. Su objetivo principal es diseñar actividades educativas y colaborativas que fomenten las vocaciones en disciplinas STEAM, especialmente entre las mujeres, y establecer estándares de certificación.

    La oficina STEAM de Zaragoza nace con la misión de liderar la innovación educativa a nivel local, nacional e internacional. Durante la presentación, Chueca destacó el carácter pionero de este proyecto: «Zaragoza se posiciona a la vanguardia como sede de la Alianza STEAM de Europa, impulsando creatividad y nuevas formas de aprender». Este órgano no solo promoverá la educación en estas áreas, sino que también creará una hoja de ruta para implementar esta metodología en otras.

    Entre las acciones previstas se encuentra la organización de congresos, concursos y actividades formativas dirigidas a estudiantes y profesionales. Además, se desarrollará un proyecto piloto titulado “Semana STEAM para futuras mujeres innovadoras”.El director general de Edelvives, Javier Cendoya, celebró el acuerdo como un ejemplo de colaboración entre instituciones públicas y privadas. «Liderar el proyecto europeo desde un espacio como Etopia posiciona a Zaragoza como un epicentro de la innovación educativa en Europa».

    El Ayuntamiento de Zaragoza va a celebrar, entre el 6 y el 8 de febrero, el primer congreso STEAM en España destinado a fomentar esta metodología en la sociedad zaragozana. «Este evento», ha asegurado tras la firma Natalia Chueca, «nos permite ser  una referencia nacional en la promoción de la metodologia STEAM como herramienta de formación. La futura oficina convertirá a Zaragoza en la cabeza visible que va a liderar a nivel europeo el fomento de esta metodología». También el Grupo Edelvives es uno de los socios relevantes en la organización de este foro que tendrá lugar en la ciudad. 

    Con esta oficina, Zaragoza no solo se adelanta a las demandas educativas del futuro, sino que se posiciona como un referente en la formación de talento para satisfacer la creciente demanda de profesionales en sectores STEAM.

    Aragón-Teruel Existe convoca una manifestación para exigir avances en la A-68

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    El portavoz de Aragón-Teruel Existe, Tomás Guitarte, junto a los diputados Joaquín Moreno y Pilar Buj, ha anunciado una concentración ciudadana para exigir que se liciten las obras de tres subtramos pendientes de la autovía A-68. La movilización se llevará a cabo el próximo sábado 28 de diciembre en El Regallo, en el cruce de la N-232 con la A-1415. Según Guitarte, estos tramos ya cuentan con los proyectos necesarios para comenzar su ejecución.

    El proyecto de la A-68 ha sido una promesa incumplida desde hace más de una década. Guitarte recordó que, en el acuerdo de investidura con el PSOE en 2020, se impulsaron que las obras en el tramo El Burgo de Ebro-Fuentes de Ebro se licitarían de forma inmediata, lo que se cumplió. Sin embargo, otros tramos como Fuentes de Ebro-Quinto, El Regallo-Alcañiz y Alcañiz-Ventas de Valdealgorfa, aunque ya tienen los proyectos redactados.

    «Esta situación es inaceptable», afirmó el portavoz, recordando que la declaración de impacto ambiental de estos tramos lleva seis años aprobada. Según explicó, los retrasos en los subtramos restantes —Quinto-Azaila, Azaila-Híjar e Híjar-El Regallo— han sido justificados con argumentos como la pandemia, pero en los tramos que ya están listos no debería haber retrasos.

    Guitarte hizo un repaso de las promesas históricas incumplidas por los principales partidos. Recordó declaraciones de la exvicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega en 2005, cuando aseguró que la A-68 estaría terminada hasta Ventas de Valdealgorfa en 2010, y de Mariano Rajoy en 2007, quien prometió prolongar la autovía hasta el Mediterráneo si llegaba a la presidencia . «Estamos cansados ​​de estas promesas vacías. Es hora de que las palabras se conviertan en hechos».

    La concentración del 28 de diciembre busca una respuesta contundente de la ciudadanía y de los agentes sociales y económicos de la región. Además, Guitarte adelantó que en la manifestación se recordará un comentario reciente de un diputado del PSOE turolense, quien en pleno sugirió ir «con casco» a construir la autovía. «Lo haremos», ironizó Guitarte, «pero para señalar el camino que deben seguir quienes tienen la responsabilidad de cumplir con Aragón y Teruel».La Mesa para organizar las movilizaciones se reunirá en los próximos días para definir los detalles de esta convocatoria, que busca frenar el abandono que sienten los ciudadanos del Bajo Aragón y del sur de Zaragoza. «No permitiremos más retrasos ni excusas».

    El Servet y el Clínico realizan 16 trasplantes en menos de un mes

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    En Zaragoza, los hospitales universitarios Miguel Servet y Clínico Lozano Blesa han realizado a cabo 16 trasplantes entre el 12 de noviembre y el 7 de diciembre de este año. Este logro incluye 13 trasplantes renales, dos cardíacos y uno hepático, lo que ha evidenciado la alta capacidad de respuesta de ambos centros. Además, los órganos extraídos en Aragón han permitido realizar otros trasplantes en hospitales fuera de la región, mostrando la importancia de la colaboración entre comunidades autónomas.

    El coordinador autonómico de trasplantes en Aragón, José Ángel de Ayala Fernández, destacó que esta actividad excepcional ha sido posible gracias a la generosidad de los donantes y sus familias. Durante este período, hubo nueve procesos de donación en Aragón, uno de ellos de donante renal vivo, y también se donaron tejidos como cinco córneas. Este esfuerzo colectivo ha permitido que un trasplante pulmonar, entre otros, se realice fuera de Aragón gracias a órganos enviados desde la comunidad.

    Coordinación y esfuerzo conjunto

    De Ayala Fernández agradeció el compromiso de todos los profesionales sanitarios involucrados, resaltando la colaboración entre los hospitales Miguel Servet y Clínico Lozano Blesa. Mientras en el Clínico se realizan trasplantes hepáticos, en el Servet se llevan a cabo los trasplantes de riñón y corazón. Esta división del trabajo demuestra la importancia de la coordinación entre los equipos médicos para llevar a cabo procesos tan complejos como la donación y el trasplante de órganos.

    El coordinador también puso en valor la colaboración con otras comunidades autónomas, que permite maximizar el aprovechamiento de los órganos disponibles. “En cada donación y trasplante participan numerosos profesionales de diferentes especialidades, y todos ellos desempeñan un papel crucial para que estos procedimientos sean un éxito.

    De Ayala subrayó la importancia de la solidaridad de los donantes y sus familias, quienes con su generosidad hacen posible salvar vidas. “Nuestro más sincero agradecimiento y reconocimiento es para ellos. Su gesto altruista da esperanza a muchas personas que esperan un trasplante.Esta intensa actividad, que se llevó a cabo sin interrumpir las consultas ni las intervenciones programadas, pone de manifiesto la dedicación y profesionalismo del sistema.

    El Eibar desvela las carencias del Real Zaragoza

    Tras la derrota por 2-1 frente al Eibar en Ipurúa, el zaragocismo vuelve a sumirse en una inquietante oscuridad. El encuentro, que se antojaba complicado, acabó siendo un varapalo para un Real Zaragoza que no logró dar la talla ni competir en condiciones. Desde el pitido inicial, los aragoneses mostraron una alarmante falta de intensidad, carentes de esa chispa y actitud que se exige a un equipo con aspiraciones, por mínimas que sean.

    La sensación imperante durante los 90 minutos fue que el Zaragoza nunca terminó de bajarse del autobús. Sin combinación, sin posesión eficiente, sin llegada y, lo que es peor, sin atisbo de reacción real. Ni siquiera el tanto del descuento, ese 2-1 que en teoría debería reactivar los ánimos, bastó para empujar al equipo hacia la portería contraria. Fue más un espejismo que una verdadera oportunidad para rascar algo. El Eibar, con un planteamiento coherente, sin grandes alardes, neutralizó cualquier intento zaragocista y apenas vio peligrar su ventaja. La impotencia fue absoluta.

    La estrategia del técnico, apostando por una defensa de cinco hombres, levantó suspicacias desde el principio. ¿Dónde quedó la promesa del fútbol propositivo, de la presión alta, de los laterales profundos y la valentía ofensiva? Frente al Eibar se optó por un sistema conservador sin referentes claros en ataque y poca fiabilidad en defensa. El entrenador del Zaragoza, que en teoría busca la mejor versión del equipo, pareció renunciar desde el principio a disputarle el partido al rival. Además, las reacciones desde el banquillo llegaron tarde y, en muchos casos, resultaron incoherentes. Cambiar piezas sin dotar de un plan alternativo al colectivo termina por acentuar la desorientación.

    Muchos aficionados apuntan ya a que el problema es global y no se reduce a un banquillo poco resolutivo. La plantilla confeccionada este verano deja al Zaragoza con carencias estructurales y fichajes que no han dado el nivel. Se vislumbra un preocupante patrón: la dirección deportiva no ha encontrado el talento ni la determinación necesarios en el mercado. Los jugadores llamados a marcar diferencias, lejos de hacerlo, diluyen su presencia entre un mar de errores y desencanto. Otros, como algunos canteranos, han terminado por asumir roles importantes sin que nadie más dé la cara, lo cual evidencia la falta de recursos reales.

    El club se encuentra, además, atrapado en una atmósfera tóxica. Las sospechas acerca de la verdadera implicación de la propiedad en el proyecto, la falta de voluntad para invertir en fichajes de calidad y la pasividad ante la crisis de resultados generan un caldo de cultivo ideal para la desilusión. Cada vez parece más claro que el objetivo ascenso se diluye y la lucha será, en el mejor de los casos, por una permanencia tranquila. Un nuevo año, la misma historia.

    No es la primera vez que se habla de dimisiones, de cambios de rumbo, de una necesaria reestructuración, ni será la última. La afición está harta de mensajes vacíos, de promesas incumplidas y de un club que no reacciona. De poco sirve exigir con vehemencia ante la prensa si el domingo siguiente nos encontramos con la misma versión pobre y temerosa del Real Zaragoza.

    La derrota en Eibar no es una más: es el reflejo de un equipo sin identidad, sin intensidad y sin fe en su propio proyecto. Lo peor no es caer, sino hacerlo sin pelear. El zaragocismo está cansado y exige claridad, determinación y valentía. Ojalá el próximo partido en La Romareda sirva de punto de inflexión, porque el camino actual no conduce a nada.

    Otra noche de excusas y pobre fútbol

    La derrota del Real Zaragoza en Ipurúa (2-1) no sorprende tanto por el resultado, sino por la forma. Un equipo que no compite, que no ofrece atisbos de rebeldía, que se entrega sin apenas presentar batalla. El Eibar no tuvo que desplegar un fútbol sublime; le bastó con ser ordenado, aprovechar sus ocasiones y mostrar una actitud acorde a un cuadro de la categoría. Mientras tanto, el conjunto aragonés se deshilachaba sin remedio.

    Uno de los grandes problemas del Zaragoza actual es su alarmante inconsistencia. Veníamos de un partido contra el Deportivo que dejó buen sabor de boca, cierta esperanza en que el equipo encontrara su camino. Sin embargo, el choque ante el Eibar fue la constatación de que esas sensaciones positivas carecían de cimientos sólidos. Repetir sistema y nombres no garantiza continuidad en el rendimiento si no se acompaña de convicción, claridad de ideas y empeño real.

    La falta de reacción desde el banquillo es otro elemento inquietante. Los cambios llegaron tarde y no provocaron nada. Peor aún, las sustituciones parecían responder a castigos individuales más que a una búsqueda de soluciones colectivas. Con 2-0 en contra, introducir jugadores sin un plan definido es poco menos que un brindis al sol. Por momentos, la impresión era que ni el propio técnico confiaba en sus decisiones.

    En el verde, el Zaragoza fue un equipo lento, previsible, con lagunas enormes en la salida de balón y sin capacidad para sorprender entre líneas. La falta de referentes ofensivos es clamorosa. El planteamiento con cinco defensas, justificado quizá en la precariedad de efectivos o el temor al rival, lo único que consiguió fue mandar un mensaje tácito de inferioridad. Sorprende que un entrenador con la veteranía y el prestigio que se le presuponen no encuentre una fórmula estable para maximizar las virtudes —las pocas que hay— de este colectivo.

    Por supuesto, esta debacle no es solo cuestión de nombres en el campo. En la tertulia se ha señalado con insistencia la responsabilidad compartida entre la dirección deportiva, el cuerpo técnico y la propiedad. La confección de la plantilla genera cada vez más dudas. Jugadores que no aportan, fichajes estériles y un mercado de invierno que muchos temen resultará más decepcionante que ilusionante. ¿Está el club realmente comprometido con el reto deportivo? Las informaciones que apuntan a la parsimonia inversora y a la falta de ambición sembraron hace tiempo la semilla de la desconfianza.

    Esa desconfianza la comparte una afición hastiada, que presiente cómo esta temporada se asemeja peligrosamente a las anteriores: esperanzas iniciales frustradas, estancamiento en media tabla y un final de curso dedicado a sumar puntos para no sufrir más de lo necesario. Es lógico que la parroquia zaragocista se pregunte hacia dónde va su equipo, qué plan de futuro tiene la entidad y si realmente existe voluntad de ascender a Primera División.

    El partido ante el Eibar, por desgracia, no es un simple tropiezo. Su fea puesta en escena, la falta de argumentos y la ausencia total de reacción evidencian que algo falla en la raíz del proyecto. Si el equipo no encuentra pronto su identidad, se encallará de nuevo en la rutina mediocre de la Segunda División.

    Lo que el zaragocismo demanda es transparencia, soluciones y un golpe de timón inmediato. O se toman decisiones claras —desde la dirección deportiva hasta el entrenador— o la dinámica negativa continuará arrastrándonos. Menos excusas y más fútbol real.

    Los propietarios del Real Zaragoza no quieren gastar dinero en el mercado invernal

    En el programa ¡Qué Me Estás Contando! de Antena Aragón, Cuco Barrachina y Kike Ortiz abordaron con contundencia el delicado panorama del Real Zaragoza, centrando el debate en la estrategia de cara al mercado invernal y las perspectivas del club a corto y medio plazo.

    Kike Ortiz abrió el debate señalando que, según una fuente cercana a Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid, el club no tiene intención de realizar una inversión significativa en fichajes durante este mercado. Ortiz explicó que la prioridad actual de los propietarios pasa por gestionar una transición económica que contempla reducir la base de socios, entre 4.000 o 5.000, ante la mudanza al nuevo estadio. Según sus palabras, «no han querido gastarse el dinero suficiente para hacer un gran equipo», y que será en dos o tres años, con el nuevo estadio, cuando se inicie una inversión más ambiciosa para intentar regresar a Primera División.

    Además, Ortiz se mostró muy crítico con la gestión actual, hablando sobre cómo los propietarios y otros actores clave están «robando la ilusión al zaragocismo». En un tono contundente, aseguró estar cansado de callar ciertas verdades y afirmó que ya no tiene intención de ocultar su descontento. «Estoy hasta las narices de este club y de esta gente», sentenció, enfatizando que no permitirá que nadie se ría de los aficionados zaragocistas ni de su entorno.

    Por su parte, Cuco Barrachina coincidió en gran medida con Ortiz, aportando información desde otra fuente, vinculada a Miguel Ángel Gil Marín. Según Barrachina, las señales apuntan en la misma dirección: «La información coincide, aunque viene de otro lado», apuntó, dejando entrever que la falta de movimiento en el mercado responde a una estrategia de los actuales propietarios, quienes priorizan el beneficio económico al zaragocismo.

    Sin ideas ni coraje para plantar cara al Eibar

    El 2-1 en Ipurúa simboliza mucho más que una derrota. Este Real Zaragoza, desdibujado y desconectado, parece haber extraviado el manual de identidad. Lo que en jornadas anteriores se excusaba como falta de fortuna o un mal día, hoy se expone con crudeza: no hay un plan sólido, no hay una mentalidad ganadora y cada vez se perciben más fisuras entre lo que se pretende y lo que realmente se muestra sobre el césped.

    La apatía del equipo en un feudo tan exigente como el del Eibar resulta insultante. Ni los primeros minutos, cuando uno esperaría un Zaragoza intenso, concentrado y solidario, tuvieron pulso. La imagen fue la de un grupo sin ambición, rezagado, esperando acontecimientos en lugar de provocarlos. En este escenario, ni siquiera la urgencia del resultado adverso liberó energías. El descuento llegaría, sí, pero fue un espejismo fugaz que no se tradujo en un arreón final.

    El esquema con cinco defensas no mejora la solidez, ni la efectividad. Al contrario, transmite una idea de fragilidad y temor. Una plantilla con carencias claras en el centro del campo y en el ataque necesita soluciones valientes, no retroceder a posturas timoratas. Si la idea es protegerse ante rivales superiores, el resultado no está siendo el deseado. El Zaragoza se muestra igualmente vulnerable, pero ahora con menos argumentos ofensivos. ¿Merece la pena sacrificar presencia arriba para seguir encajando goles y no generar apenas ocasiones?

    En el banquillo, el técnico es consciente de la pobreza de recursos, pero lo cierto es que sus decisiones no han mitigado la crisis. La tardanza en los cambios, la aparente incoherencia de algunas sustituciones y la nula respuesta anímica del vestuario apuntan a que el mensaje no cala. Y cuando un entrenador insiste en vías muertas, el equipo se desmorona. Aunque el preparador insista en que no es el único problema, su cuota de responsabilidad es innegable.

    La dirección deportiva se lleva buena parte de las críticas. La pobre confección de la plantilla se va haciendo evidente jornada tras jornada. Fichajes sin impacto, falta de perfiles clave, ausencia de alternativas en ataque y un centro del campo que no manda ni asiste. ¿Cuántas temporadas hace falta para construir un Zaragoza con aspiraciones legítimas? La frustración se extiende ante la posibilidad de que el mercado de invierno tampoco sea la panacea, sino otro parche sin futuro.

    La propiedad, mientras tanto, parece habitar otro universo. Lejos de las urgencias de la tabla y las protestas de la afición, se deslizan rumores sobre falta de interés en invertir, posponer la ambición deportiva a largo plazo y no arriesgar el bolsillo ahora. Ese desgaje entre el discurso oficial —siempre esperando el mercado de invierno— y la realidad palpable —un equipo sin alma— apaga la ilusión del zaragocismo, harto de tanta promesa.

    La consecuencia de esta deriva es un ambiente enrarecido en La Romareda. El próximo partido en casa se presenta con el lógico temor a una nueva decepción. La afición puede responder con pitos, con exigencia, con malestar contenido. Pero, sobre todo, con escepticismo. Porque el peor síntoma es cuando el hincha deja de creer en su equipo, en su entrenador y en su dirección deportiva.

    En Ipurúa se consumó otra noche triste, otro paso atrás en una temporada que empieza a ser un calco de tantas anteriores. El Zaragoza necesita un golpe de timón ya, antes de que sea demasiado tarde. Nadie puede garantizar que llegue a tiempo, pero al menos hay que intentarlo. Sin ideas ni coraje, no se avanza, y el Zaragoza parece atascado en su propio fango.

    Víctor: «Han sido superiores a nosotros»

    El técnico del Real Zaragoza, Víctor Fernández, fue contundente tras la derrota frente al Eibar: «Hoy no hemos competido». El entrenador aragonés no dudó en asumir la superioridad del rival y lamentó la falta de intensidad y juego de su equipo durante el encuentro. «Ellos han sido superiores, marcaron las pautas del partido, sobre todo tras el segundo gol. Nosotros no tuvimos volumen de juego ni actitud competitiva, y eso nos llevó a la derrota», afirmó.

    El Zaragoza mostró carencias evidentes tanto en la creación como en la reacción. Fernández destacó que, aunque hubo momentos puntuales como un disparo al palo y una ocasión clara de Keche, «nos faltó todo: juego, intensidad y capacidad de competir». Además, lamentó que incluso en los minutos finales, cuando un gol de Liso reavivó una ligera esperanza, el equipo no supo generar peligro ni poner en aprietos al Eibar.

    El entrenador también enfatizó la dificultad de remontar en Segunda División cuando se empieza perdiendo y señaló la diferencia con el rendimiento mostrado frente al Deportivo de la Coruña: «Hoy no tuvimos ni rastro de lo que mostramos en aquel partido». Fernández finalizó subrayando la necesidad de una actitud competitiva innegociable para cambiar la dinámica en los próximos encuentros.