El incendio forestal declarado en Ejulve ha mejorado su evolución, aunque sigue activo y bajo control en ciertos sectores. Este incendio, que afecta a una superficie estimada de 1.400 hectáreas, mantiene un amplio dispositivo de extinción y ha llevado a la evacuación preventiva de varias pedanías cercanas.
Situación del incendio en Ejulve
El fuego, que se encuentra en Situación Operativa 2 – Nivel 2 de Protección Civil, ha concentrado los esfuerzos en consolidar su perímetro. A pesar de las mejoras, el cambio de viento a componente nordeste ha propiciado la rápida propagación del fuego hacia la carretera entre Ejulve y Aliaga, lo que obligó a evacuar las pedanías de La Cañadilla y Cirugeda. A lo largo del día, el operativo ha utilizado maquinaria pesada y ha reforzado su presencia en los sectores más afectados, especialmente en dirección a Cuevas de Cañart.
El consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, ha señalado que las condiciones han mejorado gracias a un aumento de la humedad, aunque ha advertido que el incendio sigue siendo una preocupación. La estrategia para la noche se centrará en mantener controlados los sectores 1 y 2, y reforzar los sectores 3 y 4 ante la previsión de cambios en el viento.
Despliegue de recursos y evacuaciones
El dispositivo de extinción está compuesto por un amplio número de medios, incluyendo helicópteros, cuadrillas terrestres y maquinaria pesada. También se ha sumado apoyo de otras comunidades autónomas y del Ministerio para la Transición Ecológica. A las 19:30 horas, el operativo contaba con cuatro helicópteros ligeros, 13 cuadrillas terrestres y 7 autobombas, entre otros recursos.
Las evacuaciones han afectado a un total de 266 personas, de las cuales 115 están alojadas en recursos habilitados en Alcorisa y Aliaga. La atención a los evacuados se coordina con los servicios sociales locales y Cruz Roja, que también ofrece actividades para los menores en los albergues.
En paralelo, el incendio de Orés ha sido controlado, mientras que el de Plan sigue activo, con una superficie afectada de entre 80 y 100 hectáreas. Este último se enfrenta a retos significativos debido a su compleja orografía, lo que limita las labores de extinción.
La situación sigue siendo vigilada de cerca, y se espera que las condiciones meteorológicas de los próximos días puedan afectar el avance de los incendios en la región.
Esta información se ha elaborado a partir de una comunicación remitida a Diario Aragonés y ha sido editada y revisada por la redacción.






