Ibai Gómez valoró especialmente la victoria del Real Zaragoza frente al Europa (0-1), conseguida con un gol de Diego González en el minuto 78. El entrenador blanquillo destacó la madurez de sus jugadores para superar un partido complicado, la capacidad de adaptación a un escenario poco favorable y el dominio territorial del equipo. «Ha sido impresionante. Le doy muchísimo valor al triunfo. Es verdad que ha costado, pero el equipo se adapta a contextos que, a priori, no nos favorecen», afirmó. Ibai consideró que el Zaragoza supo esperar su momento: «Lo hemos sabido madurar y ha sido un dominio absoluto. No es fácil generar ocasiones de gol. Hemos jugado mucho en campo rival. No queríamos estar en campo propio. Me quito el sombrero con el equipo. Estoy muy orgulloso».
El técnico explicó que el planteamiento inicial, con Ander Herrera como pivote y Saidu y Lucas Terrer en el centro del campo, buscaba mayor fortaleza física ante las características del rival y del terreno de juego. «Buscábamos más fortaleza física en la primera parte. Saidu daba más. Creíamos que íbamos a tener fútbol de sobra con Ander y Ureña entre líneas», señaló. Ibai explicó que el equipo intentó formar un rombo interior para generar superioridades, aunque reconoció dificultades para fijar a los extremos del Europa. También justificó la presencia de Saidu por su capacidad para disputar los envíos largos de Westerveld. «Para nuestra idea y propuesta, el campo era menos favorable que para ellos. Hoy queríamos ubicarnos en campo rival el 90% del partido. No sé la barbaridad de tiempo que hemos jugado en campo rival», añadió.
Preguntado por el juego previsible del Zaragoza durante buena parte del encuentro, Ibai restó importancia a esa circunstancia y prefirió destacar la capacidad del equipo para encontrar soluciones. «¿Juego previsible? Lo tengo que analizar. No me preocupa. Le doy valor a la madurez del equipo», respondió. El entrenador reconoció que en la segunda mitad llegaron las ocasiones más claras, especialmente las de Pau Sans y Joaquín Delgado, y explicó que la entrada de Rubén Díez estaba prevista para mejorar el juego interior. «Hemos ido a por el partido con los cambios. Estoy muy contento con el equipo, la idea, propuesta, madurez, energía, capacidad de adaptación… Ha sido espectacular».
Ibai también detalló su estrategia para los últimos minutos, cuando consideró que el desgaste del Europa permitía asumir más riesgos ofensivos. «A partir del minuto 75 ya veía al equipo en el área rival, con opciones de generar uno contra uno. Ya no tenían peligro en las transiciones y podíamos arriesgar», explicó. La intención era utilizar a Cuenca y Pau por fuera, introducir a Tobajas y jugar con dos delanteros para aumentar la presencia ofensiva. Sin embargo, el gol de Diego González modificó las prioridades: «Con el gol nos hemos reestructurado para ser más compacto en defensa». Sobre la sustitución de Ander Herrera, aclaró que no estaba decidida antes del encuentro y elogió al centrocampista. «Ander ha hecho un partido muy bueno, dando equilibrio y estabilidad en las transiciones. Tiene mucha experiencia. Nos da estabilidad, eje para ir de lado a lado, buscar balones por dentro… Estoy muy contento con su partido».
El gol decisivo llegó en un saque de esquina, una faceta en la que el entrenador aseguró que el Zaragoza viene trabajando especialmente. «Nosotros intentamos evolucionar en todo. En balón parado hemos intentado cambiar cosas y lo haremos cada fin de semana», afirmó. Ibai destacó también la respuesta defensiva del equipo ante las acciones de estrategia del rival y recordó la importancia que pueden tener estas jugadas durante la temporada. «Puedes ganar o perder partidos a balón parado, y lo hemos visto hoy». El cabezazo de Diego González permitió al Zaragoza resolver un encuentro en el que había encontrado muchas dificultades para generar peligro mediante el juego elaborado.
El entrenador también se pronunció sobre las condiciones del escenario y las dificultades que encuentran algunos clubes para disputar sus partidos en sus instalaciones habituales. «Me da pena que los equipos no puedan jugar en su casa. Seguro que la afición aquí no está tan cómoda como en su casa», manifestó. Ibai defendió la necesidad de cumplir las normas, aunque consideró que deberían revisarse algunas exigencias sobre los terrenos de juego. «Pienso que hay campos de hierba artificial que son mejores que los de natural. Si hay obligación de hierba natural, debería haber ayuda para mantenerlo bien».
Finalmente, Ibai volvió a dedicar palabras de agradecimiento a la afición zaragocista, que acompañó al equipo en Barcelona. «La afición es un espectáculo. Cuando decido venir aquí, en gran parte es porque voy a vivir fútbol de verdad», aseguró. El técnico reconoció que uno de sus grandes objetivos desde su llegada era recuperar la conexión entre el equipo y una afición castigada por los resultados de las últimas temporadas. «Sabía que era un momento difícil para ellos y estamos devolviendo la ilusión. Estoy agradecido de vivir esto. El fútbol es de ellos».
El Real Zaragoza vuelve a ganar después de dos empates consecutivos y mantiene su candidatura al ascenso. Ibai Gómez se marcha de Barcelona satisfecho no tanto por la brillantez del juego como por la capacidad del equipo para adaptarse, insistir y resolver un encuentro incómodo. Una victoria que el técnico considera especialmente valiosa por la madurez competitiva demostrada por sus jugadores.



