El Real Zaragoza volvió a ganar en el Estadio Modular. El conjunto blanquillo se impuso este sábado a la Real Sociedad B por 2-1 y conquistó un nuevo Trofeo Ciudad de Zaragoza – Memorial Carlos Lapetra, en una noche que terminó dejando buenas sensaciones después de una primera parte más espesa.
El partido comenzó cuesta arriba para el equipo de Ibai Gómez. La Real Sociedad B se adelantó en el minuto 15 por medio de Astiazaran, que firmó el 0-1 y obligó al Zaragoza a remar desde muy pronto. Al conjunto aragonés le costó conectar en el último tercio del campo durante el primer acto y algunas imprecisiones defensivas facilitaron las llegadas del filial realista.
La primera parte dejó a un Zaragoza todavía en fase de ajuste, con dificultades para dar continuidad a sus ataques y para transformar la posesión en ocasiones claras. Sin embargo, el equipo fue creciendo con el paso de los minutos. El ingreso de Lucas Terrer en torno a la media hora ayudó a dar mayor fluidez al juego blanquillo y permitió al equipo empezar a ordenarse mejor.
La reacción llegó de forma más clara tras la reanudación. Con algunos cambios respecto al primer tiempo, el Zaragoza ganó presencia ofensiva, acumuló llegadas y empezó a encerrar a la Real Sociedad B cerca de su área. Jardí tuvo una primera oportunidad en un libre directo que se marchó alto, pero el catalán no perdonó en la siguiente.
El empate nació de una acción individual de calidad. Jardí recortó ante el defensor realista y batió a Fraga con un disparo al palo largo para poner el 1-1. El gol confirmó la mejoría del Zaragoza, que ya estaba siendo más profundo, más agresivo y más reconocible en campo contrario.
El aluvión de ocasiones acabó teniendo premio cerca del final. Francho puso un gran balón desde la banda derecha y Ademo apareció en el área para cabecear. Su primer remate no encontró portería, pero el rechace cayó de nuevo en sus botas y el centrocampista nigeriano no falló para marcar el definitivo 2-1.
La remontada permitió al Real Zaragoza levantar el Memorial Carlos Lapetra y reforzar su trabajo de pretemporada. Más allá del resultado, el equipo dejó una lectura positiva: fue capaz de sobreponerse a un mal inicio, corregir durante el partido y acabar imponiendo su ritmo en la segunda mitad.
De menos a más, el Zaragoza terminó convenciendo en una noche importante para seguir acumulando confianza, minutos y carga de trabajo. El proyecto de Ibai Gómez continúa dando pasos en una pretemporada que tendrá su próxima parada el viernes 14, frente a la UD Logroñés en Las Gaunas.
El modular recuperó la sonrisa y el Real Zaragoza sumó una victoria con remontada y señales de crecimiento. Todavía queda trabajo por delante, pero el equipo demostró que sabe reaccionar y competir hasta el final.