Luciano Flores ‘el lobo’: «La afición que arrastra el equipo y el ambiente que se respira en cada uno de nuestros partidos es una auténtica locura»

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Luciano Flores "el lobo" festeja uno de sus goles con la grada. Fotografía: Oscar Hernández

El segundo curso consecutivo de Balonmano Tarazona en primera nacional ha traído consigo buenos refuerzos para un equipo turiasonense formado por trabajadores y estudiantes locales de incuestionable talento y garra sobre el 40×20.

El pasado verano se anunció, en primer lugar, en la que fue una clara declaración de intenciones por mejorar a todos los niveles la estructura del club presidido por Carlos Baños, la incorporación para la actual temporada de Juan Moreno, técnico con un amplio bagaje deportivo en los banquillos a nivel nacional e internacional que junto a su segundo, Aitor Gil, asumieron las riendas del primer equipo para dirigirlo la presente temporada, además de involucrarse en la formación de técnicos y deportistas de las categorías inferiores tanto masculinas  como femeninas, de los equipos que forman Balonmano Tarazona, con la finalidad de impregnar su filosofía balonmanística de igual manera a toda la estructura deportiva del club.

Un poco más tarde, se anunció la incorporación del joven y prometedor extremo derecho que tan buen rendimiento está demostrando hasta la fecha,  Mohammed Maamla “Moha” – 38 dianas en lo que va de liga – , finalizando el número de  incorporaciones anunciadas por el club con la del jugador internacional chileno, Luciano Flores, que volvió a cruzar el charco para vivir su tercera aventura deportiva en España.

La mítica Universidad de Chile fue la que vio como un jovencísimo Luciano Flores tenía cualidades más que suficientes para esto del balonmano, llamando por aquel entonces la atención de los seleccionadores de su país, que lo invitaron a formar parte de las diferentes categorías inferiores de la Selección Nacional de Chile, con la que Luciano llegó a disputar el Mundial Juvenil de Hungría 2013, el Mundial Junior de Brasil 2015, y formar parte de la selección absoluta en los Juegos Bolivarianos y los Juegos Odesur.

Ya en España, su primer destino fue el Balonmano Manzanares -temporada 2013/2014-, regresando una vez finalizada la temporada a Chile para retomar sus estudios de veterinaria. La temporada 2018/2019 volvió de nuevo a nuestro país tras firmar un gran papel con el combinado nacional chileno en los Juegos Sudamericanos Cochabamba 2018, incorporándose como refuerzo invernal al conjunto melillense CD Virgen de la Victoria de Primera Nacional con el que firmó 19 goles en 11 encuentros.

A partir de ahí, la dichosa pandemia lo paró todo. Dos años sin poder jugar que se hicieron muy largos para un Luciano Flores que ha demostrado desde su llegada al club turiasonense tener grandes cualidades y afán de superación para un deporte que lleva impreso en su ADN.

En la búsqueda por encontrar un equipo que le diera la oportunidad de volver a disfrutar del 40×20, su hermana, Valeria Flores, jugo un papel fundamental para encontrar un equipo donde Luciano pudiera seguir sumando minutos y progresar como jugador. Y es que Valeria Flores lleva más tiempo que Luciano en esto del balonmano, siendo una gran influencia para que el central chileno, según comenta, se decantara por practicar el mismo deporte. Exjugadora profesional de balonmano con un amplio recorrido deportivo en nuestro país en distintos equipos de primera fila, integrante y capitana en su día de la Selección Nacional de Chile en la que coincidió con el hoy técnico del conjunto turiasonense, Juan Moreno, y además, como dato interesante para aportar, primera mujer chilena en dirigir un equipo de balonmano en Europa estando desde la temporada pasada al frente del CB Palencia Turismo femenino. Ahí queda eso.

Retomando el hilo. Valeria contacto con Moreno para saber si en el nuevo destino del técnico leonés, su hermano, Luciano, podría encajar. A partir de ahí se estudió, se valoró, y el presidente, Carlos Baños, fue quien contacto directamente con Luciano Flores para abrirle de nuevo una ventana que significó su nuevo regreso a nuestro país.  “La decisión no fue nada fácil. Para poder jugar de nuevo en España  tuve que aceptar dejar de ver a mi familia y amigos por un largo tiempo, pero tengo 27 años y sentía y siento que tengo todavía mucho balonmano por delante”. Comenta el jugador.

Su aterrizaje en tierras turiasonenses  no ha podido ser mejor para el central chileno, comentando en esta entrevista sentirse muy a gusto desde su llegada a una ciudad y un club que se han preocupado por el para que se sienta  “como en casa”  desde el primer día. Mención aparte también de Luciano sobre los aficionados turiasonenses: “La afición que arrastra el equipo en cada uno de los partidos es una auténtica locura. El ambiente que se arma en cada encuentro es algo que rara vez he experimentado. Disfruto mucho cuando jugamos los partidos en casa”.

Cuestionando la posibilidad de si a Luciano le gustaría volver a formar parte del combinando absoluto nacional de su país, su respuesta fue rápida: “Si. Por supuesto. Es un  gran objetivo dentro de esta travesía, eso y ser feliz (ríe). Pero para intentar  llegar de nuevo a la selección de mi país queda todavía un camino por recorrer en el que debo trabajar duro para seguir mejorando”.

El argentino Diego Simonet y el croata, Luka Cindric, son los referentes actuales de un Luciano, que como el resto del equipo, va creciendo con el paso de las jornadas en una primera nacional muy dura e igualada, estando actualmente ubicado el equipo antes de finalizar la primera vuelta de la competición en la zona media de la tabla.

Por el momento “el lobo”, suma un total de 43 zarpazos en lo que va de liga.

Veremos cuantos más es capaz de dar hasta que finalice la competición liguera.

D. Pastor