INAEM Aragón invierte 1,6 millones para apoyar a trabajadores con discapacidad en empleo protegido

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El Instituto Aragonés de Empleo (INAEM) ha lanzado una nueva convocatoria de ayudas con un presupuesto de 1,6 millones de euros, destinada a fortalecer las unidades de apoyo en los Centros Especiales de Empleo. Esta inversión se financia con recursos estatales y de la Comunidad Autónoma, y tiene como objetivo cubrir los costes salariales y de Seguridad Social del personal técnico y de apoyo que acompaña a trabajadores con discapacidad, quienes enfrentan mayores dificultades de inserción laboral.

**Unidades de apoyo para la integración laboral**

Los Centros Especiales de Empleo son fundamentales en el sistema de empleo protegido, ya que ofrecen empleo remunerado a personas con discapacidad y facilitan su integración en el mercado laboral ordinario. Las unidades de apoyo tienen un papel clave, proporcionando servicios de ajuste personal y social necesarios para que estas personas puedan mantener su empleo. Se enfocan en aquellos con discapacidad intelectual, trastornos de salud mental, parálisis cerebral y discapacidades físicas o sensoriales severas, quienes requieren apoyos específicos para desempeñar sus funciones laborales adecuadamente.

En el último ejercicio, esta red atendió a más de 1.200 trabajadores con discapacidad en toda la Comunidad Autónoma. La memoria de INAEM de 2025 indica que existen 72 centros que emplearon a 3.416 personas con discapacidad, consolidando un modelo de inclusión que se refuerza anualmente. En 2025, 45 centros se beneficiaron del programa de Unidades de Apoyo, con 227 profesionales dedicados a atender a 1.273 trabajadores.

**Detalles de la convocatoria de ayudas**

La convocatoria busca financiar los costes operativos de las unidades de apoyo, especialmente los salarios y la Seguridad Social del personal. Los Centros Especiales de Empleo que deseen solicitar estas ayudas deben estar inscritos en el Registro autonómico y contar con unidades de apoyo compuestas por personal técnico y de apoyo a la producción. Las solicitudes podrán presentarse de forma telemática en un plazo de un mes desde la publicación de la convocatoria en el Boletín Oficial de Aragón.

Investigadores de Aragón destacan en el Congreso Internacional ANEMBE sobre sanidad bovina

Del 20 al 22 de mayo, Valladolid será el escenario del XXVIII Congreso Internacional de la Asociación Nacional de Medicina Bovina de España (ANEMBE), un evento que reúne a expertos en sanidad y producción bovina de todo el mundo. Este año, el congreso se centra en «La sostenibilidad de la profesión veterinaria». El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) estará presente con el departamento de Ciencia Animal, donde se presentarán cinco investigaciones. Cuatro de estas presentaciones están relacionadas con el proyecto FETALNUT, y una más con el proyecto CAROBTEC.

**Participación del CITA en el congreso ANEMBE**

Albina Sanz, investigadora del CITA, preside el Comité Científico del congreso. Según Sanz, «el congreso ANEMBE es un punto de encuentro clave para compartir avances científicos y fortalecer la colaboración internacional en un sector estratégico como el de la producción bovina». Se espera la participación de más de 800 especialistas y más de 30 ponentes de reconocidos centros de investigación, lo que resalta la relevancia del evento.

**Investigaciones presentadas en el congreso**

El proyecto FETALNUT investiga la inclusión de hidroxitirosol, un antioxidante derivado de las hojas de olivo, en la dieta de vacas gestantes. Se busca entender cómo la nutrición durante la gestación puede influir en el desarrollo de los animales. Entre los trabajos que se presentarán se encuentran estudios sobre los efectos de la subnutrición materna y la suplementación con hidroxitirosol, así como su impacto en la salud y productividad de la descendencia.

Por otro lado, el proyecto CAROBTEC examina si la pulpa de algarrobo puede facilitar el destete de los terneros. Sanz destaca que la investigación en ingredientes alternativos puede ser crucial para mejorar el bienestar animal y la rentabilidad de las explotaciones ganaderas.

Izquierda Unida en Aragón se moviliza contra políticas privatizadoras y elige nueva coordinadora en Zaragoza

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La Coordinadora de Izquierda Unida de Aragón se reunió recientemente para discutir el impacto de las políticas del Gobierno PP-Vox en la vida de la población. La coordinadora general, Marta Abengochea, enfatizó que su principal objetivo es representar a un Aragón que se opone a las políticas privatizadoras y a la creciente desigualdad en los servicios públicos.

**Movilización social en Aragón**

Abengochea destacó que cada vez más ciudadanos están experimentando las consecuencias de un gobierno que prioriza los intereses de las élites, dejando de lado a la clase trabajadora. En este contexto, mencionó las movilizaciones en curso, como la huelga de limpieza y las protestas convocadas por la comunidad educativa para los próximos días 19 y 20 de mayo, en respuesta a la concertación del Bachillerato y la privatización de la educación en la Comunidad Autónoma.

Afirmó que es crucial que estas movilizaciones sean masivas, ya que están en juego el futuro de la educación pública y los derechos de la mayoría social. También criticó el uso de términos como «desregular» y «priorizar», que a su juicio ocultan un intento de desproteger a quienes más dependen del apoyo público.

**Elena García al frente de la Asamblea Intercomarcal de Zaragoza**

Durante la misma reunión, se eligió a Elena García como nueva coordinadora de la Asamblea Intercomarcal de Zaragoza. García, concejala de Izquierda Unida en Alagón, subrayó la necesidad de combatir las políticas que perjudican el territorio y de abordar las demandas del medio rural, que incluyen la necesidad de vivienda asequible, así como servicios de sanidad y educación pública de calidad.

Con la vista puesta en las elecciones municipales de 2027, García y su equipo se comprometieron a fortalecer la organización y las alianzas con la sociedad civil para hacer frente a los desafíos actuales y construir un futuro más equitativo en Aragón.

Diputación de Zaragoza aprueba proyectos para mejorar 14 carreteras provinciales con inversión de más de 10 millones de euros

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La Diputación de Zaragoza ha dado un paso significativo en su Plan de Carreteras al aprobar proyectos para la mejora de 14 vías provinciales. Esta decisión se tomó en el pleno celebrado el 16 de mayo de 2026, donde se acordó destinar un presupuesto global de más de 10 millones de euros para las obras, que se llevarán a cabo entre 2024 y 2031.

**Detalles de las obras en las carreteras**

De las 14 vías aprobadas, 9 comenzarán sus trabajos este año y se espera que finalicen en 2027. Las otras 5 vías iniciarán su rehabilitación el próximo año. Las carreteras que recibirán atención incluyen la ZP-1502 de Salvatierra a Castillonuevo, ZP-1303 de Asín a Orés, y ZP-2502 de acceso a Fayón, entre otras.

Las obras se centrarán en la renovación del firme con una mezcla bituminosa en caliente, así como en la mejora de los accesos existentes. También se prevé el ensanchamiento de la calzada en los tramos adecuados, lo que facilitará el cruce de vehículos y mejorará el drenaje del agua de lluvia.

**Mejoras en seguridad vial y señalización**

Además de la renovación del firme, se repondrán las barreras de seguridad y la señalización vertical que se encuentren deterioradas o que no cumplan con la normativa vigente. Estas acciones buscan aumentar la seguridad en las carreteras y mejorar la experiencia de los usuarios.

La Diputación de Zaragoza continúa trabajando en el desarrollo de infraestructuras que beneficien a la Comunidad Autónoma y a sus habitantes.

EutichesBook Alcañiz 2026 ya tiene inscripciones abiertas para aventureros

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Las inscripciones para el evento EutichesBook Alcañiz 2026 ya están disponibles. Este encuentro se llevará a cabo en el TechnoPark Motorland del 16 al 18 de octubre. La actividad busca contribuir a la vertebración de las comarcas turolenses, especialmente en áreas como la Comarca Comunidad de Albarracín y los Montes Universales.

**Modalidades OnRoad y OffRoad en el evento**

Este año, se introduce por primera vez la modalidad OnRoad, que se suma al tradicional OffRoad, que alcanza su séptima edición en Aragón. Durante estas jornadas, los participantes disfrutarán de una experiencia que combina navegación, paisajes y conducción en la provincia de Teruel, reconocida por su atractivo entre los aficionados al trail y a las largas distancias. Los recorridos están diseñados para ofrecer una mezcla de tramos lentos y rápidos, con un enfoque en la navegación.

**Recorridos que abarcan varias provincias**

La modalidad de carretera incluirá trayectos que cruzan la Sierra de Albarracín y los Montes Universales, extendiéndose también a las provincias de Cuenca, Valencia y Castellón. Las inscripciones permanecerán abiertas hasta completar el aforo. Para más información y registro, se puede acceder a la página oficial del evento.

David Navarro asume el descenso tras la derrota: “No he sido capaz de darle la vuelta a la situación”

David Navarro compareció destrozado tras la nueva derrota del Real Zaragoza y dejó una de las ruedas de prensa más duras desde su llegada al banquillo. El técnico blanquillo no buscó excusas, asumió su parte de responsabilidad y admitió abiertamente que no ha logrado cambiar el rumbo de un equipo que se precipita hacia el abismo.

Su primera reflexión fue tan breve como demoledora. “Lo siento mucho. Lo hemos intentado, y no hemos podido. No hay más que ver cómo estamos. Es un desastre de partido. Los 4 defensas han sido cambiados. Solo puedo decir que lo siento. No he sido capaz de darle la vuelta a la situación”, afirmó, en una declaración que refleja a la perfección el estado de hundimiento que vive el Zaragoza.

Navarro puso el foco en la incapacidad del equipo para competir como exigía una cita decisiva. Más allá del resultado, el entrenador dejó entrever que lo que más le preocupa es la respuesta emocional de varios futbolistas. “Pocos jugadores se han atrevido o han entendido cómo había que afrontar el partido. Había que dar la cara, no bloquearnos. Si estamos perdidos. Poco que decir”, lamentó.

Las palabras del técnico retratan a un Zaragoza superado por la presión, sin soluciones colectivas y con demasiados futbolistas incapaces de responder cuando más se necesitaba. No habló de un simple mal partido, sino de una quiebra más profunda, de un equipo al que el momento le ha pasado por encima y que no ha sabido sostenerse ni futbolística ni mentalmente.

El vestuario, según explicó, quedó sumido en un clima de abatimiento absoluto. “En el vestuario hay silencio y resignación. Quedan 2 partidos y hay que intentar levantarse para dar la cara y, por lo menos, competir. A ver ahora el parte de bajas, cómo salimos de hoy. No sé si recuperaremos a alguien. No sé qué pasará con las licencias”, señaló. La frase refleja no solo el golpe moral de la derrota, sino también el caos físico y estructural que arrastra el equipo en este tramo final.

Navarro dejó claro que el problema no se reduce a una sola causa. A su juicio, el hundimiento del Zaragoza responde a una suma de errores, carencias y circunstancias mal gestionadas durante demasiado tiempo. “Las cosas que hay dentro las tenemos que trabajar y mejorar desde dentro. Hay muchas localizadas. No es solo un gran problema, sino que son muchos por los que se va el aire. Hay que hablarlas, como estamos haciendo, y trabajar para mejorarlas. Es un cúmulo de situaciones y hay que trabajar para que el Zaragoza se levante en el futuro”, explicó.

Ese diagnóstico apunta a una crisis global, no solo deportiva. El técnico habla de fugas por todas partes, de un club y un equipo que han llegado a un punto límite y que necesitan una reconstrucción profunda para volver a levantarse. Ya no se trata únicamente de salvar una categoría que parece escaparse, sino de recomponer una estructura que ha hecho aguas en demasiados frentes.

La comparecencia de David Navarro deja una imagen muy clara: la de un entrenador roto, consciente de la dimensión del desastre y resignado a que, al menos en este tramo final, su equipo no ha sabido responder a la altura de lo que exigía la historia del club. Quedan dos partidos, pero el tono de sus palabras sonó más a confesión de impotencia que a un mensaje de remontada.

El Real Zaragoza firma otro bochorno con pie y medio en 1RFEF (1-3)

El Real Zaragoza prácticamente ha firmado su sentencia de muerte hacia la Primera RFEF. Todavía no es matemático, pero ya casi nadie cree en otra cosa. La derrota por 1-3 ante el Sporting de Gijón, en un partido que el conjunto asturiano afrontó con absoluta tranquilidad y sin jugarse nada verdaderamente importante, deja al equipo aragonés como colista con 35 puntos y con una imagen devastadora: la de un bloque sin alma, sin fútbol y sin rasmia.

Eso fue lo más grave de la noche. No solo se perdió. Se volvió a perder transmitiendo la sensación de que este Zaragoza ya no tiene capacidad ni emocional ni futbolística para sostenerse en el fútbol profesional. Ni siquiera en un encuentro de máxima urgencia, con la necesidad apretando la garganta y con el estadio empujando desde el inicio, apareció un equipo reconocible, competitivo o mínimamente fiable. Lo que apareció fue una plantilla desnortada, frágil, descompuesta y resignada a su suerte.

Y eso que el partido comenzó con un espejismo. El Zaragoza entró mejor, acumuló varias llegadas y generó tres ocasiones claras antes del gol. Pinilla la tuvo, Cuenca la tuvo por dos veces, y el equipo pareció por unos minutos encontrar algo de energía. En el minuto 23, Saidu adelantó al conjunto blanquillo con un disparo desde fuera del área tras un córner. El 1-0 abría una puerta. Otra más. Una de tantas que se le han abierto esta temporada a un equipo incapaz de cruzarlas.

La reacción del Sporting fue tan sencilla como reveladora. Sin agobios, sin tensión, sin urgencias, el equipo gijonés fue creciendo a partir del orden y de la calma. Empató en el minuto 29, también en un córner, por medio de Lucas Perrin. Otra vez el balón parado castigando a un Zaragoza incapaz de defender lo básico. Otra vez el rival encontrando petróleo sin hacer demasiado. Y otra vez el equipo aragonés derrumbándose al primer contratiempo.

A partir del empate, el partido cambió por completo. El Zaragoza empezó a jugar con miedo, a perder duelos, a llegar tarde a casi todo y a encogerse. El Sporting, sin necesidad de revolucionar nada, encontró el segundo gol antes del descanso en un penalti transformado por Álex Corredera tras revisión del VAR. Del posible 2-0 al 1-2. Del impulso al hundimiento. Del intento de agarrarse a la salvación a otra caída más hacia el vacío.

En la segunda mitad, el Zaragoza quiso empujar más por obligación que por convicción. Hubo cambios, hubo centros, hubo más presencia cerca del área rival, pero casi nada de fútbol. El equipo atacó a trompicones, sin ideas, sin continuidad y sin la personalidad que exige una final. Kodro mandó un balón al poste en la acción que pudo cambiar el partido, pero ni siquiera eso alteró el tono de un Sporting cómodamente instalado en el partido, esperando el momento para castigar de nuevo.

Y ese momento llegó al final, cuando todo en el Zaragoza ya era pura ansiedad, desorden y desesperación. La expulsión de Soberón en el minuto 82, apenas unos minutos después de entrar al campo, terminó de retratar el caos. Y en el añadido, Amadou Coundoul firmó el 1-3 definitivo al culminar un contragolpe que resumió todo lo que fue la noche: un Zaragoza volcado sin sentido, roto por dentro y por fuera, y un rival que simplemente tuvo que correr con un poco de claridad para rematarlo.

Lo más duro no fue el marcador. Lo insoportable fue la sensación de final. Porque este Zaragoza ya no transmite ni orgullo, ni rebeldía, ni fútbol, ni siquiera una mínima furia competitiva. Es un equipo sin alma, sin juego y sin esa rasmia que durante décadas definió al club y a su gente. Y cuando un equipo llega a este punto, cuando ni siquiera en el alambre es capaz de competir con la intensidad que exige el momento, el descenso deja de ser una amenaza para convertirse en una evidencia.

El Sporting no necesitó una gran noche. Ni siquiera necesitó una versión especialmente brillante. Jugó con serenidad, con orden, con oficio y con la naturalidad de quien sabe que enfrente tiene a un rival destruido. Y eso, precisamente eso, es lo más humillante para el Real Zaragoza: que un equipo sin urgencias, sin presión y sin nada decisivo en juego se paseara por el partido hasta acabar imponiéndose con autoridad.

El Zaragoza es último con 35 puntos. Y aunque las matemáticas todavía no lo hayan rematado, la realidad hace tiempo que dictó sentencia.

David Navarro pide aislar el ruido y apela al orgullo del zaragocismo: “Si la afición pierde el rumbo, estamos perdidos todos”

La rueda de prensa de David Navarro no solo giró en torno al estado físico de la plantilla o al plan de partido ante el Sporting. También tuvo un marcado componente emocional, con el entrenador reflexionando sobre el ambiente que rodea al Real Zaragoza y el papel de una afición que vive con frustración extrema la deriva del equipo.

El técnico fue preguntado por la concentración convocada por las peñas y por el ambiente que se espera en el estadio, con protestas incluidas. Su respuesta fue de comprensión total hacia el zaragocismo. “Lo que haga la afición, dentro del orden de la legalidad y de no poner en riesgo la salud de las personas, lo que hagan, hecho”, afirmó.

Navarro quiso dejar claro que el vestuario no puede utilizar el ruido exterior como pretexto. “Si eso va a servir de excusa para distraernos del partido, entonces somos malos profesionales”, dijo sin rodeos. Muy al contrario, entiende que ese malestar debe convertirse en un estímulo añadido. “Nos tiene que servir de acicate, de ver cómo está la gente dedolida para todavía dar un paso más adelante”.

En uno de los momentos más intensos de su intervención, el entrenador recordó que el sufrimiento del zaragocismo no se limita a una mala temporada. “La afición lleva 14 años”, subrayó, en referencia a la larga travesía del club lejos de la élite. Por eso, considera que el grado de desgaste del entorno va mucho más allá del que pueden sentir quienes llevan poco tiempo dentro del vestuario o del club.

Navarro también se detuvo en los episodios extradeportivos recientes y en el riesgo de que el dolor derive en comportamientos irreparables. “Hay personas trabajando en silencio dentro del club”, recordó, antes de advertir de que determinadas reacciones pueden acabar traspasando límites muy peligrosos. “Hay familias… hay niños”, señaló, pidiendo que no se olvide la dimensión humana de la crisis.

Pero donde más énfasis puso fue en la necesidad de proteger el alma del club. “Si la afición pierde el rumbo, estamos perdidos todos”, afirmó con contundencia. Y desarrolló la idea con una reflexión de gran calado: “La situación no puede hacer que se vuelvan fríos, porque entonces el germen está entrando en lo más sagrado que tiene el club y el equipo, que es su afición”.

En ese punto, el entrenador fue muy claro: para él, el verdadero peligro no es solo descender, sino que el zaragocismo se enfríe por dentro. “Ahí no podemos enfermar. Si enfermamos ahí, entonces el Real Zaragoza sí que está herido de muerte”, advirtió.

Navarro insistió además en que no pretende dar lecciones a nadie sobre cómo ser zaragocista. “Nadie tiene que estar aquí repartiendo carlas de zaragocistas ni de zaragocistas”, comentó, defendiendo que cada aficionado vive el dolor de una forma distinta. Pero, al mismo tiempo, pidió que el hartazgo no destruya el vínculo emocional que hace diferente al club.

Su mensaje final fue una apelación al orgullo colectivo, a no dejarse arrastrar por la sensación de derrota antes de tiempo. “Seguimos vivos”, repitió varias veces. Y desde ahí construyó su llamada a la unidad: “Hay que luchar para no impregnarnos” de ese pesimismo que todo lo invade.

A estas alturas, quizá las palabras ya no basten para convencer a casi nadie. Pero David Navarro quiso lanzar una última alarma: el Zaragoza puede soportar muchas heridas deportivas, incluso las más graves, pero no puede permitirse perder el calor de su gente. Porque entonces, entiende él, ya no estaría en juego solo una categoría, sino algo mucho más profundo.

Navarro se rebela contra el pesimismo: “Hay que pelear hasta el final”

David Navarro no esconde la crudeza del momento. El Real Zaragoza llega al tramo final en una situación asfixiante, con solo dos puntos de los últimos 21 y con la sensación de que cada jornada se ha convertido en un examen definitivo. Sin embargo, el técnico blanquillo rechazó instalarse en la resignación y defendió con firmeza la necesidad de seguir creyendo.

Preguntado directamente por lo que le dice el corazón, Navarro quiso alejarse de la lectura más hundida de la clasificación reciente. “Puedo pensar en los dos de 21, o puedo pensar en los nueve y doce de marzo”, respondió. Y enseguida dejó clara su postura: “Lo que me dice el corazón es que hay que seguir peleando. Que hay que seguir, que hay que pelear hasta el final”.

El entrenador considera que sería imperdonable bajar los brazos ahora, incluso en un escenario tan adverso. “Sería imperdonable que levantáramos el pie ahora”, aseguró. Y resumió el objetivo emocional del grupo con una frase que marcó toda su comparecencia: “Pelear para llegar vivos a la orilla”.

Navarro entiende que el dato de los dos puntos de 21 es demoledor, pero cree que la cifra no explica del todo lo sucedido en estas semanas. “Creo que ese dos de 21 es muy sangrante a nivel de puntos”, explicó. Desde su punto de vista, el Zaragoza ha merecido bastante más: “Creo que si repasamos los siete partidos, tendríamos que tener seis, siete puntos más de cualquier manera”.

Ese análisis le lleva a insistir en que el equipo debe concentrarse únicamente en el siguiente paso. “Tenemos que sacar tres de tres con el jijón, ya está. No distraernos”, afirmó. Para el técnico, cualquier debate más amplio debe quedar aplazado hasta el final de temporada. “Cuando acabe la temporada habrá que darle vueltas a muchas cosas. Pero ahora el equipo está en la mesa de operaciones a corazón abierto”, dijo gráficamente.

En esa misma línea, también apeló a la afición, consciente del desgaste emocional de un zaragocismo que lleva demasiados años conviviendo con la decepción. “Lo que haga la afición, bien hecho está”, señaló, mostrando comprensión con el hartazgo del entorno. Y añadió una reflexión muy personal sobre cómo está viviendo esta etapa: “Llevo tres meses que me cuesta mucho dormir, que no me gusta que llegue la noche. Porque es cuando peor estás”.

Pese al dolor acumulado, el entrenador cree que el equipo debe impedir que el pesimismo le invada por completo. “La situación invita a rendirse”, admitió, aunque enseguida contrapuso la idea que quiere inocular al vestuario: “Hay que pelear y que hay que luchar hasta el final”.

Incluso tiró de una referencia musical para explicar ese combate interior contra el derrotismo. “Hay una canción que se la invito a poner a todos los aficionados… Se llama Tengo un demonio en la cabeza”, comentó, usando esa imagen como metáfora de la batalla mental que atraviesa ahora mismo el equipo.

Navarro no promete certezas ni vende triunfalismos. Lo que defiende es otra cosa: que mientras haya una opción, por mínima que sea, el Zaragoza no puede entregarse. En su cabeza, la única rendición posible sería no intentarlo todo. Y eso, al menos en su discurso, no entra en el plan.

David Navarro se agarra a lo que tiene: “Seguro que tenemos un equipo para preparar un once competitivo”

El Real Zaragoza afronta otro partido decisivo en una situación límite, condicionado por las bajas, las molestias y la gestión permanente de una plantilla castigada físicamente. Así lo dejó claro David Navarro en su comparecencia previa, en la que confirmó que varios futbolistas llegan entre algodones, aunque mantuvo un mensaje de confianza de cara al duelo ante el Sporting.

El técnico explicó que todavía debe esperar para saber con qué efectivos podrá contar realmente. “Hoy entran con el grupo a modo prueba tanto Robert, como Mau, como Nicola, como Jawad y a ver cómo responden”, señaló. Aun así, quiso transmitir calma sobre la capacidad competitiva del equipo: “Si no recuperásemos a nadie, yo creo que vamos a sacar un equipo competitivo”.

Navarro recordó además que recupera piezas importantes para la convocatoria. “Recuperamos a Tahsen, además de Juan, recuperamos también a Seidú”, apuntó, antes de insistir en que, pese a todas las dificultades, el Zaragoza podrá presentar un once con garantías. “Creo que, como digo, seguro que tenemos un equipo para preparar un once competitivo, sin problema”.

Uno de los grandes quebraderos de cabeza está siendo la gestión de las fichas del filial, una circunstancia que puede condicionar no tanto la alineación inicial, sino el desarrollo posterior del encuentro. El entrenador detalló con precisión el escenario: “El principal condicionante es, en ese aspecto, no llegar al penúltimo cambio con las cuatro fichas B en el campo. Porque si el último cambio tuviera que ser en la portería, tendrías que quitar a dos jugadores”.

Navarro explicó que la preparación del partido ha estado muy marcada por las incógnitas físicas y por la necesidad de adaptar el plan a lo disponible. “Más preocuparnos en nosotros. En probar alguna cosa nueva de acuerdo a los jugadores de los que disponemos a día de hoy”, resumió. En ese sentido, avanzó también el principal foco de trabajo de la semana: “Llevamos toda la semana trabajando sobre el tema de las dos áreas. Y creo que es el principal déficit que hemos tenido desde mi llegada”.

Sobre la acumulación de molestias y lesiones, el técnico reconoció que la situación afecta de manera directa al rendimiento colectivo. “Afecta indudablemente”, respondió cuando se le preguntó por la incidencia de no poder entrenar con normalidad. Y fue más allá al explicar que el verdadero problema no está solo en la calidad de las sesiones, sino en la imposibilidad de preparar los detalles. “Tú puedes preparar un plan de partido, pero te faltan los detalles”, admitió.

Pese a todo, el discurso del entrenador no se detiene en la queja. Navarro asume el contexto, pero evita utilizarlo como excusa. “Estamos en una situación en la que nos tenemos que centrar en lo que depende de nosotros. Esto tenemos, con esto trabajamos, e intentar hacerlo lo mejor posible”, afirmó.

El Zaragoza llegará otra vez exigido, mermado y con dudas hasta última hora. Pero David Navarro insiste en que, incluso así, todavía hay material suficiente para competir. Y en un momento tan extremo de la temporada, ese ya es el primer mensaje que el técnico quiere fijar dentro del vestuario.