El Hospital de Barbastro consolida su biblioteca de pacientes y un programa de voluntariado

Más noticias

El Hospital de Barbastro ha consolidado un innovador servicio de biblioteca hospitalaria y un programa de voluntariado que busca mejorar la estancia de los pacientes mediante la lectura y la compañía. Estas iniciativas, impulsadas por el área de Trabajo Social del centro, han recibido una gran acogida en la comarca y se han convertido en herramientas clave para la humanización del entorno hospitalario.

Un servicio que evoluciona

Desde su lanzamiento en 2024, el proyecto ha crecido significativamente. Inicialmente concebido como un sistema de préstamo de libros, ahora incluye espacios en cada planta de hospitalización donde los pacientes pueden acceder a una variada selección de libros y revistas, gracias a las donaciones de profesionales, particulares y entidades locales. Maider Nacenta, trabajadora social y coordinadora del programa, destaca que «lo que empezó como un pequeño proyecto ha evolucionado para incorporar el acompañamiento de pacientes, una necesidad que detectamos en muchas personas que pasan tiempo solas durante su ingreso».

En la actualidad, el programa cuenta con nueve voluntarios, todos jubilados, que han recibido formación específica para ofrecer compañía y apoyo emocional a los pacientes. Este acompañamiento se lleva a cabo de lunes a jueves, permitiendo a los voluntarios interactuar con los pacientes y sus familiares, lo que contribuye a hacer más llevadera su estancia en el hospital.

Impacto en los pacientes y sus familias

La directora de Enfermería del Hospital de Barbastro, Beatriz González, subraya que estas iniciativas han demostrado ser efectivas para mejorar el bienestar emocional de los pacientes y sus cuidadores. Jaime Ginás, un paciente que ha recibido visitas de los voluntarios, comenta: «Tengo que estar muchos días en el hospital y las tardes se hacen muy largas. Agradezco esta compañía, me parece una idea muy buena».

El coordinador de voluntarios, Manuel Agraz, señala que muchas veces lo que los pacientes necesitan es simplemente alguien que les escuche. «Ese rato de conversación puede ayudarles a llevar mejor el ingreso y mejorar su estado de ánimo», explica. Además, el programa también ofrece un respiro a los cuidadores, permitiéndoles tomar pequeñas pausas en un entorno que puede ser emocionalmente desgastante.

Esta combinación de servicios no solo enriquece la experiencia de los pacientes, sino que también fomenta la participación activa de la comunidad, creando un lazo entre el hospital y los habitantes de la comarca. Con estas iniciativas, el Hospital de Barbastro se posiciona no solo como un centro de atención médica, sino como un espacio de apoyo emocional y social para todos sus usuarios.

Esta información se ha elaborado a partir de una comunicación remitida a Diario Aragonés y ha sido editada y revisada por la redacción. Fuente: Gobierno de Aragón.

spot_img
spot_img

En portada

Emil Hansson, velocidad y experiencia internacional para reforzar las bandas del Real Zaragoza

El Real Zaragoza sigue dando forma a su plantilla con la incorporación de Emil Hansson, extremo zurdo de 28...
spot_img

Más artículos como este

spot_img