La alcaldesa de Teruel, Emma Buj, ha celebrado la reciente declaración de la Vaquilla del Ángel como Fiesta de Interés Turístico Nacional, un reconocimiento que considera un logro significativo para la ciudad y sus tradiciones. Esta distinción, que resalta el valor cultural y patrimonial de la celebración, es fruto de un esfuerzo conjunto entre el Ayuntamiento y la Asociación Cultural Interpeñas.
Un reconocimiento esperado
La alcaldesa ha expresado su alegría y emoción por este reconocimiento, que considera merecido tras un intenso trabajo de promoción y organización. La decisión se formalizó el pasado 2 de marzo, cuando el pleno del Ayuntamiento aprobó por unanimidad iniciar los trámites para conseguir este estatus. Posteriormente, el Gobierno de Aragón emitió un informe favorable que permitió elevar el expediente al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, culminando en la declaración oficial.
Buj ha destacado que este logro no es un final, sino un punto de partida para aspirar a la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional. “No pararemos hasta conseguirlo”, afirmó, subrayando la importancia de la Vaquilla para la identidad turolense y su impacto en la economía local.
La esencia de la Vaquilla del Ángel
La Vaquilla del Ángel es una fiesta con siglos de historia que atrae a miles de visitantes cada año. Su singularidad radica en la combinación de celebraciones populares y tradiciones históricas, como la Salve y la Misa del Ángel Custodio, el Toque del Campanico y el Toro Ensogado. La participación activa de los turolenses, organizada principalmente a través de las 22 Peñas Vaquilleras, es fundamental para el éxito de la fiesta, que se ha convertido en un evento de gran relevancia cultural y turística.
Con la nueva distinción, el Ayuntamiento de Teruel busca reforzar la proyección exterior de la Vaquilla, consolidando su posición entre los grandes acontecimientos festivos de España. La alcaldesa ha resaltado que la implicación de la ciudadanía es lo que ha permitido que esta celebración perdure y evolucione a lo largo de los años, convirtiéndose en un símbolo de la ciudad.
El reconocimiento como Fiesta de Interés Turístico Nacional no solo honra la historia de la Vaquilla, sino que también abre nuevas oportunidades para el desarrollo turístico de Teruel, que espera atraer a más visitantes y potenciar su economía local.
