Nada cambia en el Real Zaragoza

Hay noticias que, en teoría, deberían servir para cerrar etapas. Un cese, una despedida pública, un comunicado del club, una carta de adiós. Todo eso, en un club normal, marca un punto y aparte. En el Real Zaragoza, en cambio, sirve para confirmar justo lo contrario: que aquí nada termina de verdad, que todo queda a medio hacer y que la sensación de provisionalidad es ya una forma de gobierno.

Porque lo verdaderamente inquietante no es solo que Fernando López anunciara su salida. Lo verdaderamente inquietante es que, después de anunciarse esa salida, siguiera apareciendo en las oficinas, atendiendo asuntos y ejerciendo, en la práctica, como si nada hubiera pasado. Y eso no es una anécdota. Eso es un retrato. Un retrato exacto de lo que hoy es el Real Zaragoza: un club donde los comunicados dicen una cosa, la realidad enseña otra y el aficionado ya no sabe ni qué debe creer.

Ese es el gran drama. No hablamos solo de malos resultados, de decisiones deportivas equivocadas o de una propiedad alejada. Hablamos de algo más profundo: la pérdida absoluta de credibilidad. Cuando un club comunica una salida y el que se va sigue ahí, el mensaje que recibe la gente es demoledor. Que no hay una hoja de ruta clara. Que no hay mando firme. Que ni siquiera en algo tan básico como una despedida son capaces de trasladar certeza.

Y mientras tanto, el zaragocismo vuelve a agarrarse a Lalo Arantegui como si su mera presencia pudiera curarlo todo. No porque Lalo no genere esperanza, que la genera, sino porque el club parece haber encontrado en su figura un parapeto perfecto. La gente habla de fichajes, de cantera, de reconstrucción, de ADN, de futuro. Y está bien hacerlo. El problema llega cuando ese nuevo relato sirve también para tapar que, por arriba, todo sigue oliendo a lo mismo. Mismo desorden, mismas sombras, misma sensación de que las decisiones importantes se toman lejos, tarde y mal.

Se dirá que las cosas cambian despacio. Que hay procesos internos. Que hay contratos por cerrar. Que todo necesita tiempo. Pero el Real Zaragoza lleva años instalado en esa coartada. Siempre hay un “todavía no”, un “ya se verá”, un “en breve”, un “cuando toque”. Y entre tanto, el club se ha despeñado fuera del fútbol profesional. Ya no hay margen para vender normalidad administrativa. Ya no cuela lo de la transición tranquila. Este club necesitaba un golpe de autoridad, una limpieza real, una escenificación de cambio contundente. No otro episodio de confusión.

También resulta significativa la batalla de relatos que rodea a la dirección general, a Mariano Aguilar, a Forcén, a Gil Marín, a Jorge Mas y a la supuesta redistribución del poder. Cada día aparece una versión distinta. Que si uno manda más. Que si otro ya no pinta nada. Que si el Atlético se aparta. Que si Forcén gana peso. Que si se busca presidente con arraigo. Que si se tanteó a un exjugador. Todo eso no transmite movimiento; transmite desorden. No transmite reconstrucción; transmite improvisación.

Y en medio de todo eso está la afición, agotada. No enfadada: agotada. Que es peor. Porque el enfado moviliza, pero el cansancio desconecta. Y da la impresión de que eso es lo que más debería preocupar en el club: que una parte del zaragocismo ya no espera nada. Ya no se ilusiona con facilidad. Ya no reacciona ni siquiera con rabia. Observa. Sospecha. Y, sobre todo, desconfía.

El Real Zaragoza no necesita más comunicados ambiguos, más ceses a cámara lenta ni más maniobras a medio camino. Necesita claridad. Necesita que cuando alguien se vaya, se vaya. Necesita que cuando alguien mande, se sepa quién es. Necesita que el presidente tenga rostro, voz y presencia. Y necesita, de una vez por todas, dejar de parecer un club donde nadie termina de irse y nadie termina de llegar.

Porque mientras todo siga siendo tan confuso, tan viscoso y tan poco transparente, costará creer que de verdad haya empezado algo nuevo. Y esa es la tragedia actual del Zaragoza: que incluso cuando pretende cambiar, sigue pareciéndose demasiado a sí mismo.

Mañana, día clave para el Real Zaragoza: la 1ª RFEF decidirá sus grupos y los rivales de la temporada 2026-27

El Real Zaragoza está a solo unas horas de conocer de manera definitiva el escenario competitivo de su nueva etapa en Primera Federación. Será este martes 24 de junio cuando los clubes voten la propuesta de distribución geográfica planteada para la categoría, un paso decisivo para definir qué rivales acompañarán al conjunto aragonés en la temporada 2026-27.

La Real Federación Española de Fútbol ha comunicado que serán los propios clubes quienes tengan la última palabra. Tras un proceso previo de trabajo con las federaciones territoriales y después de la reunión de presidentes celebrada este lunes, la RFEF someterá a votación la propuesta de Primera Federación y otras tres correspondientes a Segunda Federación. El objetivo, según el organismo federativo, es cerrar la composición geográfica de los grupos con el mayor consenso posible.

En el caso de Primera Federación, además, existen una serie de condicionantes que han guiado el diseño de la propuesta. Entre ellos figuran la equidad en el número de clubes descendidos y de equipos dependientes por grupo, dos criterios que buscan equilibrar la competición y evitar desequilibrios excesivos entre un bloque y otro.

A la espera de que se haga oficial el reparto, la teoría que más fuerza ha cobrado en las últimas horas apunta a una división este-oeste. Si finalmente esa propuesta sale adelante, todo hace indicar que el Real Zaragoza quedaría encuadrado en el grupo oriental, una composición que, en principio, también reuniría a otros equipos del entorno o de la misma zona competitiva como la SD Huesca y el CD Teruel.

Ese posible reparto dibujaría un mapa de rivales con fuerte presencia del arco mediterráneo, Aragón, Baleares y parte del norte y noreste peninsular. Sería una distribución lógica desde el punto de vista geográfico y de desplazamientos, aunque también configuraría un grupo exigente, con numerosos históricos, filiales potentes y clubes acostumbrados a pelear por cotas altas.

Para el Real Zaragoza, la decisión de mañana no será un simple trámite administrativo. Marcará la hoja de ruta de toda la temporada. No es lo mismo preparar el curso pensando en ciertos desplazamientos, en determinados perfiles de rival o en una concentración mayor de filiales, que hacerlo en un grupo con otro tipo de complejidad. La confección del calendario llegará después, pero el primer gran marco competitivo se decide ahora.

El zaragocismo, por tanto, estará pendiente este martes de una votación que definirá mucho más que una distribución sobre el mapa. Lo que se decidirá es el terreno de juego de la reconstrucción blanquilla. Y, con ello, empezará a tomar forma real el camino del Real Zaragoza en una Primera Federación a la que llega obligado a ser protagonista.

Diego Serrano, nuevo entrenador del filial

El Deportivo Aragón ya tiene nuevo entrenador para la próxima temporada. Diego Serrano será el encargado de dirigir al filial del Real Zaragoza en Tercera RFEF, en una apuesta del club por un técnico con amplia trayectoria en el fútbol aragonés y con experiencia contrastada en el trabajo con jugadores jóvenes.

Serrano llega al banquillo del segundo equipo blanquillo después de haber pasado por distintos proyectos en el fútbol de la comunidad. En su recorrido reciente figuran etapas como entrenador del Ebro y del Huesca en División de Honor Juvenil, además de un largo currículum en diferentes clubes aragoneses. Ese perfil, muy vinculado al conocimiento del talento local y al desarrollo de futbolistas, encaja con la nueva hoja de ruta que el Real Zaragoza quiere implantar en su cantera.

Su nombramiento tiene especial relevancia en un momento en el que el club está tratando de reforzar toda la estructura de formación, desde la base hasta el Deportivo Aragón, con la intención de que el filial vuelva a ser una plataforma real de crecimiento para los jugadores con mayor proyección. En ese contexto, la figura del entrenador del filial se vuelve clave, no solo por los resultados, sino también por la capacidad para preparar futbolistas de cara a un posible salto al primer equipo.

Diego Serrano asumirá así el reto de dirigir a un Deportivo Aragón que competirá en Tercera RFEF y que tendrá la obligación de ser un equipo competitivo sin perder de vista su función principal: formar. El filial zaragocista viene de años de altibajos, con cambios de rumbo y con la sensación de que no siempre ha logrado consolidarse como un escalón sólido dentro de la estructura deportiva del club.

Con Serrano, el Zaragoza incorpora a un técnico que conoce bien el ecosistema del fútbol aragonés, que ha trabajado con cantera y que está habituado a manejar contextos de desarrollo. Ese conocimiento del entorno puede ser un valor añadido para un equipo que deberá combinar exigencia competitiva con crecimiento individual.

Su llegada, además, se produce en plena reestructuración del área de cantera, donde el club ha insistido en la necesidad de unificar criterios, reforzar la identidad futbolística y dar más peso al talento formado en casa. En ese engranaje, el Deportivo Aragón debe ser una pieza fundamental, y Diego Serrano será ahora el encargado de liderar ese proceso desde el banquillo.

El nombramiento ya es oficial. El filial del Real Zaragoza tiene nuevo técnico. Y a Diego Serrano le espera un desafío importante: hacer crecer al Deportivo Aragón en Tercera RFEF y, al mismo tiempo, ayudar a que la cantera blanquilla vuelva a mirar hacia arriba con ambición.

Gabriel Pardos se encarama al cuarto puesto del ranking histórico del tiro de barra en la capital mudejar.

El alfindeño venció el pasado domingo 21 de junio en la XIX Tirada Ciudad de Teruel con una mejor marca personal de 18,36 metros, celebrándose aquí y y con simultaneidad la segunda fase o prueba deportiva valedera para el campeonato de Aragón que dictará previsible sentencia en el Trofeo fiestas del Pilar de Zaragoza.

Como de costumbre y pese al calor, Teruel no defraudó al congregar en el albero del parque de Los Fueros a tiradores venidos de diferentes puntos de la comunidad autónoma. Actuando tres jueces, Benilde de Calatorao, Miguel Ángel de La Puebla y Javier de Teruel, como garantes fiscalizadores del estricto cumplimiento de la norma de la barra aragonesa.

La jornada estaba amenazada por la alarma de altas temperaturas preocupando a deportistas ante un mal resultado generalizado pero nada más lejos de la realidad la ligera brisa ejecutó al mal augurio ofreciendo buenas marcas en todas las categorías. Una vez más el coloso de Alfindén se hizo con el público congregado que lo agració con vítores y aplausos pero también con sobresaltos por sus “esclatos” e incluso alguna controversia para los más legos.

Y es que Pardos, al hincar el barrón de 7,257 kilogramos en la arena de mallacán a 18,36 metros de distancia de la tabla consolida aún más su liderazgo escalando dos puestos en el ranking histórico por el doble sorpasso a Felix Serrano de Calatorao y al propio anfitrión Javier Lario quien poseía con 18,29 metros y desde el 2006 el record provincial.

gabriel Pardos

Gabriel Pardos del club Barraires es un tipo joven y noble que posee aptitudes innatas para generar buenos resultados en nuestro deporte. Destacando su altura, elasticidad y coordinación pero para encumbrarse en un deporte con siglos de antigüedad no basta con ello, la constancia y la dedicación durante años son imperativas, perfeccionando técnica e incrementando fortaleza con entrenamientos específicos para el lanzamiento. Dotándole de holgura respecto de sus inmediatos competidores Ignacio Aguinaga del club Casetas quien obtuvo el segundo puesto con 16,17 metros y Victor Gracia del club Cabañas de Ebro quedando en tercer puesto con 15,62 metros. La categoría absoluta  femenina fue liderada también con holgura por su plusmarquista Rebeca Aguarón del club Calatorao con lanzamiento de 12,16 metros. La segunda categoría senior masculina quedó muy bien representada con la victoria de Saul Bellé del Cabañas de  Ebro que con un lanzamiento de 14,30 metros se sitúa a 69 centímetros del ascenso a primera.

trofeo barra

Los premiados fueron agraciados con una trofeo que reproduce en cerámica la Torre De San Pedro de Teruel además de una pata de jamón con estrella mudejar.

Carlos Cubero, presidente del club Barraires de Zaragoza.

Un club sin mando, sin ritmo y sin vergüenza institucional

Hay algo todavía más preocupante que el descenso del Real Zaragoza a Primera RFEF: la sensación de que, incluso después del golpe, el club sigue funcionando igual de mal. O peor. Porque una cosa es caer deportivamente, que ya es gravísimo, y otra muy distinta es no dar señales de haber entendido por qué has caído.

Estamos ya a las puertas de julio y el Real Zaragoza sigue sin director general. Y no hablamos de un puesto secundario, ni de una figura decorativa, ni de un cargo que pueda esperar a que pasen las vacaciones. Hablamos del jefe ejecutivo del club, de la figura que debería ordenar, coordinar, acelerar y dar coherencia a una entidad que viene de consumar uno de los mayores desastres de su historia reciente. Pero no está. Y lo peor no es solo que no esté. Lo peor es que en el Zaragoza casi parece normal.

Ese es el gran drama de este club: hemos normalizado lo anormal. Hemos aceptado como rutina que todas las decisiones lleguen tarde, que todo se haga con una lentitud exasperante y que cualquier proceso interno parezca una reunión de comunidades entre continentes. Se cesa tarde. Se ficha tarde. Se reacciona tarde. Y cuando por fin se actúa, casi siempre se hace mal. El descenso no ha sido un accidente. Ha sido la consecuencia lógica de años de torpeza, de burocracia inútil y de una estructura incapaz de resolver a tiempo casi nada.

Lo más inquietante es que ni siquiera está claro quién manda de verdad. Y cuando en un club nadie sabe exactamente quién toma la última decisión, lo normal es que no la tome nadie o que la tomen demasiado tarde. En el texto base de esta opinión se apunta una idea que tiene todo el sentido del mundo: quizá el problema no sea solo la incapacidad, sino también la falta de comunión real entre los propietarios. Si no hay una mayoría clara, si no hay una línea firme, si cada paso depende de equilibrios internos y de sensibilidades cruzadas, el resultado es el que estamos viendo desde hace demasiado tiempo: un club paralizado, débil y sin contundencia.

Y luego llegó Paulino, desde fuera, a decir lo que muchos intuíamos desde dentro. Que la infraestructura falla. Que la organización falla. Que la seriedad falla. Que para cualquier decisión hay que preguntar en medio planeta. Que el club transmite esa imagen tan devastadora de sitio donde preguntas quién manda y nadie lo sabe explicar bien. Y aquí conviene decir dos cosas a la vez. La primera: lo que cuenta es valioso porque confirma muchas sospechas. La segunda: también habría estado bien escucharlo cuando todavía llevaba el escudo en el pecho. Porque en el Zaragoza hay una costumbre muy fea: mientras se está dentro, casi todos callan; cuando se van, muchos descubren de repente la verdad.

Eso sí, Paulino acierta en lo esencial. El Zaragoza está montado sobre una lentitud estructural incompatible con el fútbol moderno. Y en el fútbol actual, llegar tarde es perder. Llegar tarde a un entrenador, perderlo. Llegar tarde a un fichaje, perderlo. Llegar tarde a una reestructuración, sufrirla. Llegar tarde a una crisis, acabar descendiendo. No hace falta un análisis especialmente sofisticado para entenderlo: un club que tarda una eternidad en resolver sus procesos internos está condenado a ir siempre por detrás de los demás. Y cuando compites por abajo, vivir por detrás te manda al pozo.

Mientras tanto, Lalo Arantegui se ha convertido en una especie de hombre para todo. Director deportivo, portavoz, reorganizador de cantera, figura institucional, apagafuegos y casi gestor general oficioso. Y aunque eso pueda hablar bien de su predisposición y de su implicación, también retrata un club mal construido. Porque una cosa es que alguien válido asuma responsabilidades y otra muy distinta que termine sosteniendo una estructura que debería estar mucho mejor repartida. No es serio que el director deportivo sea quien acabe organizando casi todo porque alrededor hay un vacío de poder o una ausencia de liderazgo ejecutivo.

En el fondo, todo se resume en una idea muy simple: el Real Zaragoza no necesita más discursos. Necesita mando. Mando de verdad. Alguien que decida, que ejecute, que se equivoque si hace falta, pero que no deje pasar semanas enteras mientras el club sigue flotando en su propia parálisis. Porque si para nombrar un director general ya se transmite esta imagen de lentitud, improvisación y desconexión, cuesta muchísimo creer que luego se vaya a competir con la agresividad, el orden y la claridad que exige la Primera RFEF.

El zaragocismo lleva años soportando derrotas, promesas incumplidas y reconstrucciones eternas. Lo mínimo exigible ahora no es un gran titular ni una campaña bonita. Es algo mucho más básico: que el club parezca un club. Porque hoy, demasiadas veces, sigue pareciendo una empresa desordenada, sin jefe visible, sin reflejos y sin vergüenza institucional.

El problema de la fuga de talento en el Real Zaragoza

Ramón Lozano aprovechó su comparecencia pública no solo para hablar de su salida del Real Zaragoza, sino también para reivindicar el trabajo realizado durante sus diez años al frente de la cantera blanquilla. En un momento en el que el club anuncia una profunda remodelación del fútbol base, el técnico quiso defender con datos su gestión y poner el foco en uno de los problemas que más daño, a su juicio, ha hecho a la entidad: la constante fuga de talento joven hacia otros clubes.

Lozano expuso cifras que considera suficientemente contundentes como para valorar el rendimiento de la cantera durante su etapa. “Durante estos 10 años, han debutado 45 jugadores en el primer equipo, 37 de ellos procedentes del Juvenil o más abajo”, destacó. Con ese dato, el ya exresponsable del área quiso remarcar que, pese a las limitaciones existentes, el fútbol base del Zaragoza ha seguido produciendo futbolistas para el primer equipo.

Pero junto a ese balance positivo, también lanzó una seria advertencia sobre el desgaste que sufre la cantera zaragocista desde hace años. “En 10 años, 45 futbolistas han sido captados por otros clubes profesionales, la mayoría sin compensación. Es dañino”, lamentó. La frase resume uno de los grandes males estructurales del club: formar talento sin poder retenerlo.

Lozano contextualizó esa sangría en una pelea desigual con algunas de las entidades más poderosas del fútbol español. “Nuestros rivales, que nos captan futbolistas, son Real Madrid, FC Barcelona, Atlético Madrid o Valencia. Con esto estamos compitiendo para desarrollar la cantera y evitar la fuga de talento. Y le compites al Barça o al Valencia”, explicó. Es decir, el Zaragoza no solo debe formar bien, sino hacerlo sabiendo que compite por sus mejores jóvenes contra gigantes con más recursos, más infraestructuras y más capacidad de atracción.

Precisamente al hablar de medios materiales, Lozano dejó otra de las imágenes más potentes de su intervención. Preguntado por la Ciudad Deportiva y por las condiciones de trabajo en estos años, recurrió a una metáfora tan elegante como reveladora: “En mi modesta opinión, hemos tenido una nave espacial muy vieja, pero muy buenos astronautas, que son los entrenadores y jugadores”.

La frase resume bien su visión de esta década. Para Lozano, la cantera del Zaragoza ha sobrevivido y ha producido gracias al valor humano de técnicos y futbolistas, más que por unas condiciones estructurales acordes a la historia y dimensión del club. Es una manera de elogiar a quienes han trabajado día a día en la base, pero también de señalar indirectamente que el contexto material no ha estado a la altura.

Su mensaje final, por tanto, fue doble. Por un lado, reivindicó una década de trabajo con resultados palpables en forma de debuts y desarrollo de jugadores. Por otro, alertó de que ningún proyecto de cantera puede consolidarse si el club no corrige sus debilidades estructurales y no encuentra mecanismos para frenar la pérdida continua de talento.

En plena refundación deportiva e institucional del Real Zaragoza, las palabras de Lozano obligan a mirar más allá de los nombres y los cargos. Porque si algo dejó claro en su comparecencia es que la cantera no se sostiene solo con discursos. Se sostiene con método, con recursos, con estabilidad y, sobre todo, con capacidad para que los mejores no se marchen antes de tiempo.

Ramón Lozano rompe su silencio y explica su conflicto con el Real Zaragoza

Ramón Lozano ha dado un paso al frente para explicar públicamente su salida del Real Zaragoza y el conflicto que mantiene con la entidad, una situación que, según él mismo confirmó, ya se encuentra en manos de la justicia. Su comparecencia sirvió para fijar su posición, defender su trayectoria profesional y denunciar que la nueva estructura creada por el club invadía funciones que, a su juicio, le correspondían contractualmente.

“La situación está judicializada. Durante toda mi relación con el Real Zaragoza, cumplí mis obligaciones con lealtad y compromiso”, aseguró Lozano, que quiso dejar claro desde el inicio que su postura no parte del enfrentamiento gratuito, sino de la defensa de su trabajo y de su dignidad profesional tras una década en el organigrama blanquillo.

El exresponsable de la cantera explicó que el origen principal del choque está en la reordenación interna llevada a cabo por el club. En concreto, señaló directamente a la creación de una nueva figura dentro del área deportiva. “Hay un contrato, unas responsabilidades, jerarquías e interlocutores definidos. El club creó una posición nueva, el puesto de David Navarro, que creo que invadía mis competencias”, afirmó.

Lozano dejó claro que no discute el derecho de una entidad a reorganizarse, pero sí subrayó que esa reorganización debe respetar los marcos contractuales y profesionales ya existentes. “Por mi parte, no hay problema a que una dirección de un club haga lo que tiene que hacer. Yo tengo mi dignidad laboral y un contrato que dice lo que yo tengo que hacer”, añadió, en una de las frases más significativas de su intervención.

Sus palabras dibujan un escenario de claro desencuentro entre la estructura anterior de la cantera y el nuevo modelo que pretende implantar el club. Más allá de nombres concretos, Lozano vino a denunciar una falta de encaje entre la nueva organización y su papel histórico dentro del Real Zaragoza, algo que ha terminado desembocando en una ruptura formal y en un proceso judicial abierto.

La comparecencia, además, tuvo un tono reivindicativo. Lejos de marcharse en silencio, Lozano quiso dejar constancia de que su salida no puede interpretarse como una admisión de errores o una retirada discreta, sino como la consecuencia de un conflicto interno derivado de una reestructuración que, según él, no respetó ni sus funciones ni su recorrido dentro de la entidad.

En un momento de reconstrucción profunda tras el descenso a Primera RFEF, las palabras de Lozano añaden una nueva sombra sobre el Real Zaragoza. Porque su salida no solo deja el eco de una disputa laboral. También vuelve a poner sobre la mesa una sensación demasiado repetida en el club en los últimos años: la dificultad para gestionar con estabilidad, claridad y coherencia las parcelas estratégicas de la entidad.

Lozano se marcha defendiendo que cumplió con el Zaragoza “con lealtad y compromiso”, pero dejando una advertencia implícita: cuando en un club se superponen cargos, se difuminan jerarquías y se invaden competencias, el problema ya no es solo personal. Es estructural.

Mis dudas sobre ZP

Voy a compartirlas con ustedes. Hasta ahora eran dos, pero desde la aparición de las joyas son tres:

¿Cómo y por qué rehabilitó Sánchez a Zapatero? Los que tenemos años suficientes para haber vivido los mandatos de Zapatero sabemos que éste salió del poder absolutamente desprestigiado, con mucha gente expresando sus dudas sobre su capacidad o, directamente, negándosela. Yo soy uno de éstos. Nunca me pareció muy inteligente ni, desde luego, lo consideré apto para ejercer las responsabilidades que tuvo.

He leído recientemente las opiniones de un antiguo ministro suyo, César Antonio Molina, y en una parte de ellas se centra en la crisis económica. Yo también me voy a centrar en ella, obviando las otras cuestiones en que hizo un daño terrible a la democracia española (el pacto del Tinell, la reforma del Estatuto de Cataluña, la Ley de Memoria Histórica y las negociaciones con ETA). Dice Molina: “El presidente fue prevenido de la crisis económica, pero antepuso sus intereses con nuestra silenciosa y, por qué no decirlo, temerosa complicidad.”Y recuerdo -todavía se puede consultar en Internet- haber escrito exactamente el día 11 de febrero de 2008 lo siguiente: “Oigo informaciones de unos y otros; leo datos y predicciones; conozco las impresiones de un amplio abanico de gente, y la conclusión no puede ser otra: viene un huracán de magnitud cinco, la tormenta perfecta. Y estamos en su camino. ¿Seré antipatriota por escribir esto, o lo será quien nos ha llevado a esta situación y pretende disimular su gravedad?” Por aquel entonces todos los que advertíamos de la inminencia de la crisis éramos tachados de antipatriotas. Y Zapatero el día 25 de febrero de 2008 decía esto: “Las cuentas públicas han tenido superávit todos los años: 70.000 millones de euros de superávit, que nos permiten tener una garantía, una fortaleza para atender cualquier necesidad”. “La desaceleración no va a ser ni profunda ni prolongada. Va a ser una desaceleración para la cual nuestro país está más preparado que nadie.” ¿Cómo es posible que un ciudadano normal y corriente como yo acertara y nada menos que el presidente del Gobierno se equivocara de forma tan clamorosa?

No tengo respuesta a la pregunta inicial, salvo la certeza de que si Zapatero fue rehabilitado por Sánchez fue porque le encontró alguna utilidad, no sé cuál, pero seguro que no fue limpia. En cualquier caso, la operación de marketing político para superar aquel desprestigio ha sido la más sorprendente y exitosa que recuerdo.

¿Cómo ha podido llegar Zapatero a ser considerado en estos últimos años un referente moral de nadie? Ya he dicho que aquella operación de rehabilitación fue un éxito, aunque sigo sin comprenderla. Podría entender que el recuerdo de sus negociaciones con ETA o sus esfuerzos por sacar adelante aquel Estatut con serias tachas de inconstitucionalidad le granjeara en su momento y le mantuviera todavía las simpatías de los nacionalistas. Y puedo entender que la izquierda más ultramontana viera con simpatía el indisimulado apoyo de Zapatero al régimen bolivariano de Venezuela, pero me cuesta más entender ese apoyo dentro de las filas del PSOE o entre los votantes de ese partido. Jamás hemos oído una crítica de Zapatero a Maduro. Es más, ha presumido de su amistad personal con Delcy Rodríguez. Y hemos sabido los testimonios de presos del Helicoide y de sus familiares, contando las presiones de Zapatero para impedir que denunciaran las atrocidades que allí ocurrían. ¿Y un tipo así puede ser un referente moral para alguien que se llame demócrata y defensor de los derechos humanos? No lo entiendo, ya digo.  

Y concluyo con mi tercera duda, sobrevenida a raíz de los últimos descubrimientos: ¿Realmente las joyas son un regalo del rey de Arabia Saudí, Abdalá ben Abdulaziz, en el año 2007 o viajaron en el avión de Delcy Rodríguez en 2020?

Al principio no se acordaba de su procedencia, algo extraño ante un regalo de ese importe. Luego recordó: había sido el rey de Arabia en un viaje a España en 2007. Una solución providencial: no hubo contrabando porque las trajo el propio rey, éste ha fallecido por lo que no puede rebatir el relato y, si no se declararon a Hacienda, el delito fiscal habría prescrito. Es decir, si esta versión es cierta, cuando un tiempo después Zapatero subió a la tribuna del Congreso a anunciar a los españoles los recortes que precedieron aquellos años de sacrificios ya guardaba en su caja fuerte aquellas joyas. Sin embargo, hay quien apunta al viaje de Delcy, su amiga. El contenido de aquellas famosas maletas sigue siendo un secreto de Estado y, por tanto, no es descartable que en alguna de ellas viajaran esas joyas. Nadie hoy está en condiciones de negar esa hipótesis ni de demostrar que no es cierta. Sería una opción creíble. A mí me resulta incluso más creíble que la versión que ha dado Zapatero, que parece expresamente fabricada para permitirle eludir responsabilidades.

No conozco la respuesta a ninguna de las dudas que acabo de exponer, pero creo que son bastante razonables. No sé si alguien más las comparte.  

Julio Calvo Iglesias

Exconcejal del Ayuntamiento de Zaragoza

Inauguradas en Calatayud las Jornadas de Calidad en Salud: Enfoque en Tecnología y Mejora Asistencial

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El consejero de Sanidad de Aragón, Ángel Sanz, ha inaugurado las XXIV Jornadas de Trabajo sobre Calidad en Salud en Calatayud, donde ha subrayado la importancia de integrar la tecnología en el sistema sanitario para ofrecer un servicio más eficiente y de calidad a los pacientes. Este evento, que se celebra en el marco del XXII Congreso de la Sociedad Aragonesa de Calidad Asistencial, reúne a 372 profesionales de la salud y presenta 203 comunicaciones seleccionadas de diversas áreas del sector.

Importancia de la Tecnología en la Sanidad

Durante su discurso, Sanz destacó que la calidad de la atención sanitaria debe ser uniforme en todo el territorio aragonés, afirmando que “la sanidad pública vertebra Aragón”. Este enfoque busca asegurar que todos los ciudadanos, independientemente de su ubicación, accedan a servicios de salud de alta calidad. El consejero también agradeció a los profesionales que han trabajado en las comunicaciones, resaltando su dedicación y esfuerzo en la mejora continua de la atención sanitaria.

Las jornadas, bajo el lema «Avanzando en tecnología, mejorando en Salud», han atraído a una amplia representación de profesionales, con un 57,5% de enfermeras y enfermeros, así como médicos y otros perfiles. La Atención Hospitalaria y la Atención Primaria son las áreas con mayor participación, lo que refleja la colaboración interprofesional necesaria para abordar los desafíos actuales en el sistema sanitario.

Proyectos Destacados y Futuro de la Atención Sanitaria

El comité científico del evento seleccionó el 88,3% de las comunicaciones presentadas, que abarcan temas como la humanización de la asistencia, la seguridad del paciente y la mejora de procesos. Entre los proyectos más destacados se encuentran la implantación de la radiofrecuencia en miomas uterinos en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa y la crioterapia para prevenir la neuropatía periférica en pacientes oncológicos en el Hospital de Alcañiz.

Previo a la inauguración de las jornadas, el consejero Sanz visitó el Hospital Ernest Lluch Martín, donde inspeccionó las obras del nuevo Servicio de Urgencias, que se prevé finalizar en diciembre de 2027. Este nuevo servicio es parte de los esfuerzos del Gobierno de Aragón por modernizar y mejorar la infraestructura sanitaria en la comunidad, asegurando que los ciudadanos cuenten con servicios adecuados y actualizados.

La celebración de estas jornadas en Calatayud no solo pone de relieve el compromiso del Gobierno de Aragón con la calidad asistencial, sino que también destaca la importancia de la colaboración entre profesionales de diferentes áreas para avanzar hacia un sistema de salud más eficiente y accesible para todos.

Esta información se ha elaborado a partir de una comunicación remitida a Diario Aragonés y ha sido editada y revisada por la redacción. Fuente: Gobierno de Aragón.

Festival Trayectos 2026: Cuatro días de danza contemporánea en Zaragoza con estrenos y formación

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Zaragoza se prepara para acoger la XXIII edición del Festival Trayectos, que se celebrará del 25 al 28 de junio en diversos espacios no convencionales de la ciudad. Este evento, coorganizado por la Asociación Voces Humanas y el Ayuntamiento de Zaragoza, reunirá a 14 compañías de danza de Aragón y otras siete comunidades autónomas, así como propuestas internacionales de Francia y Alemania.

Qué se ha anunciado

El festival contará con una programación diversa que incluye varios estrenos absolutos y proyectos emergentes. Los escenarios elegidos son Harinera ZGZ, Azucarera, el Centro de Historias, el Patio Norte del Palacio de la Aljafería y el Patio Xior. Todas las actividades serán de acceso libre, lo que permite a los ciudadanos disfrutar de la danza contemporánea en un entorno accesible y cercano. La inauguración tendrá lugar en Harinera ZGZ con «Corea. Máquina de escribir danza», un proyecto que fusiona escritura y movimiento a través de un alfabeto coreográfico interactivo.

Participación de artistas reconocidos

Entre los artistas participantes se encuentran varios galardonados con el Premio Nacional de Danza, como Dácil González y Melania Olcina, quienes aportarán su experiencia a la parte formativa del festival. Este reconocimiento eleva el perfil artístico del evento, que también cuenta con el Sello EFFE, un distintivo de excelencia otorgado por la Asociación Europea de Festivales.

El festival no solo se centra en la exhibición de danza, sino que también promueve la formación y la participación comunitaria. Este año, se desarrollará un Laboratorio de Creación Contemporánea dirigido por Iker Karrera, en colaboración con El Túnel, Centro de Arte para Jóvenes, donde los participantes podrán experimentar con procesos de investigación coreográfica.

Trayectos se consolida como un referente en la danza contemporánea en espacios públicos en España, apostando por la sostenibilidad y la accesibilidad, y fomentando la integración de la danza en la vida cotidiana de Zaragoza. Con una programación variada y un enfoque en el talento emergente, el festival promete ser un evento enriquecedor para la comunidad aragonesa.

Esta información se ha elaborado a partir de una comunicación remitida a Diario Aragonés y ha sido editada y revisada por la redacción. Fuente: Asociación Voces Humanas.