Detenidos cinco implicados en intento de robo en empresa de Caminreal

0

La Guardia Civil de Teruel ha llevado a cabo la detención de cinco personas, entre ellas un menor, tras un intento de robo en una empresa de Caminreal. Los arrestos se produjeron el 9 de junio, después de que un vecino alertara sobre la presencia de individuos en el interior de la instalación.

**Acceso a la empresa y aviso ciudadano**

El incidente ocurrió en la madrugada del 8 de junio, cuando los presuntos autores lograron entrar al recinto tras cortar la valla perimetral. Al ser sorprendidos por las autoridades, los implicados no pudieron llevarse ningún objeto y huyeron del lugar. En respuesta, se activó un dispositivo de búsqueda que involucró a varias patrullas de la Guardia Civil.

**Operativo y detenciones**

Durante la búsqueda, se hallaron dos vehículos ocultos en la maleza, que se sospecha fueron utilizados por los autores. En la mañana del 9 de junio, un menor de 17 años fue encontrado y detenido. Posteriormente, alrededor de las 15:30 horas, las fuerzas de seguridad arrestaron a otros cuatro adultos, todos de nacionalidad rumana y con edades de 31, 32 y 35 años, quienes también están acusados de robo con fuerza en grado de tentativa y pertenencia a grupo criminal.

Las diligencias y las personas detenidas han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Calamocha Plaza 1. La Guardia Civil sigue trabajando en la prevención de delitos en el medio rural, enfatizando la importancia de la colaboración ciudadana en la seguridad de la Comunidad Autónoma de Aragón.

Zaragoza celebra el centenario de ‘Turandot’ con un gran espectáculo en junio

El Auditorio Princesa Leonor de Zaragoza y la Orquesta Reino de Aragón pondrán fin a la Temporada de Grandes Conciertos 2025/2026 con la ópera ‘Turandot’, de Giacomo Puccini. Este evento se llevará a cabo del 18 al 21 de junio a las 19:30 horas en la Sala Mozart, con la participación de más de 200 artistas, incluyendo el Coro Amici Musicae y un elenco vocal de renombre internacional.

**Conmemoración del estreno de ‘Turandot’**

La representación de ‘Turandot’ en Zaragoza se enmarca dentro de la celebración del centenario del estreno mundial de esta obra, que tuvo lugar el 25 de abril de 1926 en La Scala de Milán. En esa ocasión, el tenor aragonés Miguel Fleta interpretó el papel de Calaf, un príncipe que enfrenta a la cruel princesa Turandot con tres enigmas mortales. La obra es conocida por su famosa aria ‘Nessun dorma’, que resuena con fuerza en el corazón de los amantes de la ópera.

**Detalles de la producción**

La dirección musical estará a cargo de Ricardo Casero, mientras que Emilio López se encargará de la dirección escénica. La dirección coral será liderada por Igor Tantos e Isabel Solano. El reparto incluye a Maribel Ortega e Ingegjerd Bagøien Moe como Turandot; Jihoon Park y Max Jota como Calaf; y Angelina Akhmedova y Verónica Tello como Liú, entre otros artistas. Las entradas ya están disponibles a través de los canales oficiales, con precios que oscilan entre 35 y 75 euros.

Diez personas sin hogar finalizan su curso de peluquería en Zaragoza y buscan nuevas oportunidades laborales

0

La consejera de Políticas Sociales del Ayuntamiento de Zaragoza, Marian Orós, ha entregado los diplomas a los diez participantes del curso de peluquería masculina, realizado en el Albergue Municipal. Esta formación se enmarca dentro del Plan de Primera Oportunidad, que busca facilitar la inserción social y laboral de las personas sin hogar.

**Detalles del curso de peluquería**

El curso, que se llevó a cabo de lunes a jueves durante abril, mayo y principios de junio, tuvo una duración de aproximadamente cuatro horas diarias. Los diez alumnos, de los cuales nueve son hombres y una mujer, recibieron clases de docentes especializados de la empresa Passaró, con el apoyo del equipo del Albergue Municipal. La formación se realizó en aulas recientemente reformadas, parte de una modernización más amplia que ha costado más de cinco millones de euros.

Durante el acto de entrega, Marian Orós destacó la importancia de la formación de calidad para recuperar la autonomía personal y abrir nuevas oportunidades laborales. La consejera también mencionó que el curso refleja el compromiso del Ayuntamiento de Zaragoza con la atención integral a las personas sin hogar, que incluye no solo cubrir necesidades básicas, sino también fomentar su inclusión social.

**Enfoque en la inclusión laboral**

El programa de formación se centró en preparar a los alumnos para un sector con alta demanda laboral, como es la peluquería masculina. Los participantes adquirieron habilidades técnicas en cortes de cabello y arreglos de barba, así como conocimientos sobre atención al cliente y funcionamiento en un entorno laboral. Cada alumno realizó en promedio cinco servicios diarios, alcanzando más de 500 cortes durante el curso, lo que les permitió aplicar sus habilidades en un entorno real.

Este curso forma parte de un conjunto más amplio de iniciativas del Ayuntamiento de Zaragoza para promover la inserción sociolaboral, que incluye otros talleres de formación y actividades culturales. Además, se colabora con entidades del Tercer Sector para mejorar la empleabilidad y la autonomía de las personas sin hogar.

Más de 50 empresas se unen para impulsar la inteligencia artificial en la industria de Aragón

0

El Instituto Tecnológico de Aragón (ITA) ha organizado una jornada titulada «Fabricación avanzada impulsada por IA», donde más de 50 representantes de diversas empresas industriales se dieron cita en el edificio DIC (Digital Imagination Center). Este encuentro ha sido una oportunidad para conocer casos reales de aplicación de la inteligencia artificial en entornos productivos y explorar cómo estas tecnologías pueden mejorar la competitividad de la industria.

**Oportunidades de la inteligencia artificial en la industria**

La jornada se enmarca dentro del proyecto europeo AI-MATTERS, diseñado para acelerar la adopción de soluciones de inteligencia artificial en empresas manufactureras europeas. Durante el evento, los asistentes pudieron conocer las tendencias actuales en fabricación avanzada y cómo la combinación de inteligencia artificial, automatización y análisis de datos puede optimizar procesos productivos y facilitar la toma de decisiones.

Mar Paños, directora general de Industria, Competitividad, Innovación y Transformación Digital Empresarial del Gobierno de Aragón, estuvo presente, junto con representantes de varios clústeres industriales aragoneses. Estos compartieron iniciativas y experiencias que fomentan la innovación y la incorporación de tecnologías digitales en sus sectores.

**Casos de uso y apoyo a la innovación**

Uno de los puntos destacados de la jornada fue la presentación de casos de uso que ilustraron aplicaciones prácticas de la inteligencia artificial en áreas como el mantenimiento predictivo y la gestión avanzada de la producción. Además, los participantes conocieron los servicios de apoyo y validación tecnológica que el ITA ofrece a través del proyecto AI-MATTERS, lo que facilita el acceso a tecnologías avanzadas y reduce las barreras para su implementación.

El evento concluyó con un espacio de networking y una visita a las instalaciones del ITA, promoviendo el intercambio de conocimientos y nuevas oportunidades de colaboración entre empresas y agentes del ecosistema de innovación. Con estas iniciativas, el Instituto Tecnológico de Aragón reafirma su compromiso con la transformación digital de la industria y el impulso de la inteligencia artificial como herramienta clave para mejorar la competitividad empresarial.

Mar Vaquero resalta el papel del liderazgo en el avance de Aragón en Wo-Men Talks

0

La vicepresidenta del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, participó en el evento “Wo-Men Talks: un espacio para el liderazgo”, organizado por Directivas de Aragón. Durante su intervención, subrayó la importancia del trabajo en equipo para mejorar las oportunidades en la Comunidad Autónoma. Vaquero afirmó que “Aragón avanza gracias al liderazgo de muchas personas que contribuyen a construir una comunidad mejor”.

El liderazgo como actitud y compromiso

La vicepresidenta destacó que el progreso de Aragón no se limita a las instituciones, sino que también depende de empresas, centros educativos, asociaciones y otros sectores. Durante el evento, enfatizó que el liderazgo “no es un cargo, sino una actitud” que se manifiesta a través del compromiso con los demás y la toma de decisiones en momentos clave.

Vaquero también mencionó que el liderazgo puede surgir en cualquier parte de la sociedad y que la combinación de estos liderazgos es esencial para que Aragón continúe creciendo y enfrentando los desafíos del futuro. “Todos aprendemos de las experiencias de los demás”, añadió, refiriéndose al valor de encuentros como el de este martes en el edificio de Caja Rural de Aragón, en Zaragoza.

Construyendo un futuro dinámico y lleno de oportunidades

Entre los objetivos del encuentro, se destacó la necesidad de construir un Aragón líder y dinámico, con la capacidad de mirar al futuro con confianza. Vaquero concluyó que este propósito solo se puede alcanzar si cada persona aporta lo mejor de sí misma al servicio de los demás, reafirmando así la importancia del liderazgo colectivo en la Comunidad Autónoma.

¿Vuelta a un Real Zaragoza con sentido común?

Si algo dejó la comparecencia de Lalo Arantegui, y también el análisis posterior, es una sensación que el zaragocismo llevaba demasiado tiempo esperando: alguien parece estar tomando decisiones con una lógica reconocible. No digo que todas vayan a salir bien. No digo que no haya riesgo. Digo algo mucho más importante en este club hoy: por fin parece que hay un plan. Y eso, después del desastre, ya es casi revolucionario.

La primera gran señal fue la limpia. Que Lalo saliera prácticamente a “fulminar” a 26 futbolistas no es solo una operación de plantilla. Es una enmienda a la totalidad de lo anterior. Es reconocer que lo que había no daba para más, que no valía casi nada y que seguir con medias tintas habría sido suicida. Por eso fue tan aplaudido. Porque en un club donde tantas veces se ha disimulado el fracaso, esta vez se ha optado por exponerlo sin maquillaje. Y eso, aunque suene duro, era exactamente lo que tocaba.

A mí también me parece importante el detalle de Francho. No tanto por el jugador en sí, que evidentemente representa más que otros, sino por lo que simboliza el debate: si no te quedas con él, no te quedas con nadie. Otra cosa es que el Zaragoza tenga que adaptar su salario a la nueva realidad, algo lógico en Primera RFEF. Pero ahí sí creo que el club hace bien en intentar retener a uno de los pocos jugadores que todavía conservan cierto vínculo emocional con el escudo y cierta credibilidad ante la grada. No es la solución a todos los problemas, ni mucho menos. Pero sí sería un mensaje razonable dentro de tanto derribo.

También me gusta, y bastante, la vuelta a Boltaña. No por nostalgia vacía, sino porque simboliza una forma más sana de entender la pretemporada. Menos postureo, menos comodidad de resort y más concentración, convivencia y fútbol. El Zaragoza necesita volver a parecer un equipo de verdad, no una suma de profesionales de paso. Y esas cosas, aunque parezcan pequeñas, ayudan. El fútbol no se reconstruye solo con contratos y bases de datos; también con hábitos, convivencia y una cierta cultura del esfuerzo compartido. En ese sentido, Boltaña suena a vuelta a las raíces. Y ahora mismo, volver a las raíces no me parece una mala idea, sino casi una necesidad.

Otro punto relevante es la cantera. Aquí sí tengo un matiz. Me gusta que Lalo quiera meter mano en toda la estructura y que Garcés asuma un papel importante, porque eso transmite que por fin se quiere ordenar la ciudad deportiva de verdad. Pero no todo puede hacerse con el mismo molde. Tiene sentido que juvenil, filial y primer equipo compartan una línea metodológica, porque son vasos comunicantes directos. Lo que no tendría sentido es imponerlo de forma rígida desde edades demasiado tempranas. Eso sería confundir formación con uniformidad. Y formar no es fabricar jugadores en serie, sino prepararlos para competir, pensar y adaptarse. Incluso en eso, en el debate, se percibe algo positivo: por fin se está discutiendo de estructura y no solo de apagar incendios.

En cuanto a los fichajes, hay un detalle que me parece clave: vuelven a notarse la mano y el gusto de Lalo. Rubén Díez, por ejemplo, no ilusiona por nombre rimbombante, sino por compromiso, experiencia y encaje. Y eso, ahora mismo, vale mucho más que cualquier humo. Lo mismo ocurre con perfiles como Anartz Peña o Peter Ademo. Con Chema Indias, un fichaje exótico generaba miedo; con Lalo, al menos genera curiosidad y el beneficio de la duda. ¿Por qué? Porque da la sensación de que responde a una idea, no a una ocurrencia. Y en este club eso ya marca una diferencia enorme.

Dicho todo esto, tampoco conviene pasarse de optimistas. Que esté Lalo no garantiza nada. Que haya limpieza no garantiza nada. Que vuelva Boltaña no garantiza nada. Y que haya una línea de trabajo más coherente tampoco garantiza nada. Lo único que garantiza es que, por primera vez en bastante tiempo, el Zaragoza parece intentar hacer las cosas con cierto sentido común. Y eso, en medio de tanta ruina reciente, no es poco.

En el fondo, de eso va todo ahora: de que el Zaragoza vuelva a parecer un club serio. Que tenga una idea, una estructura y una lógica. Luego ascenderá o no, acertará más o menos, pero lo que no podía seguir haciendo era vivir a la deriva. Si Lalo consigue cortar esa deriva, aunque solo sea eso, ya habrá dado el primer paso más importante.

Lalo Arantegui empieza a mandar de verdad

No era un día cualquiera y, por una vez, el Real Zaragoza dio la sensación de estar asumiendo que ya no valen medias tintas. La comparecencia de Lalo Arantegui no fue solo una rueda de prensa para anunciar salidas, fichajes o la estructura del nuevo cuerpo técnico. Fue algo más importante: la primera señal clara de que alguien ha decidido coger el timón de verdad y empezar a reconstruir el club desde abajo hasta arriba.

Lo más contundente no fueron los nombres. Fue el mensaje. Cuando un director deportivo comparece y anuncia una escabechina de semejante calibre, lo que está diciendo de forma implícita es que lo anterior no servía. Que esa plantilla no daba para más. Que el fracaso no admite maquillaje. Y que el nuevo proyecto no puede empezar con paños calientes. En ese sentido, Lalo hizo algo que en Zaragoza se había echado de menos durante demasiado tiempo: llamar a las cosas por su nombre sin necesidad de teatralizarlo.

La sensación que dejó fue esa. La de un hombre que no viene a parchear un vestuario ni a disimular un incendio, sino a levantar un lienzo en blanco y empezar a dibujar. Y eso, en el contexto actual del Zaragoza, ya es muchísimo. Porque este club llevaba años dando tumbos, enlazando decisiones sin hilo conductor, improvisando plantillas, fichando sin dirección reconocible y sobreviviendo a base de inercia. Ahora, al menos, parece que alguien quiere decidir qué tipo de club debe ser el Zaragoza.

Por eso me parece relevante todo lo que deslizó sobre la cantera y la metodología. No tanto por la literalidad de algunas frases, que quizá fueron demasiado amplias, sino por la intención de fondo. El Zaragoza no puede seguir siendo un club donde el primer equipo va por un lado, el filial por otro y la ciudad deportiva por un tercero. Necesita una idea común, una jerarquía, una coherencia. Otra cosa es cómo se aplique. A mí me parece lógico que esa línea metodológica se trabaje sobre todo entre el juvenil, el Deportivo Aragón y el primer equipo. Ahí sí tiene sentido. Desde edades demasiado tempranas sería excesivo y hasta contraproducente. Pero el concepto general es bueno: si el club quiere fabricar jugadores para el primer equipo, esos jugadores deben crecer en un ecosistema reconocible.

Y aquí es donde creo que Lalo sí marca distancias con lo anterior. Él no transmite la sensación de estar gestionando el día a día. Transmite que quiere meter la mano en todo. En la estructura, en los perfiles, en la captación, en la cantera, en la convivencia entre categorías, en la plantilla y en la forma de trabajar. Y eso puede salir mejor o peor, pero al menos es una idea. Al menos hay una voluntad de construir algo. Eso ya diferencia a esta etapa de otras en las que parecía que el Zaragoza se limitaba a ver pasar los problemas.

Luego están las decisiones concretas, claro. La renovación de Tachi, por ejemplo, podrá gustar más o menos, y a mí también me sorprende. Pero incluso eso lo interpreto como una decisión tomada desde la convicción de quien cree ver una utilidad específica en un jugador de cara a Primera RFEF. No me entusiasma, pero prefiero eso a la sensación anterior de fichar o renovar por acumulación, por nombre o por pura inercia.

También es importante el papel que van a tener perfiles como Garcés en cantera o David Navarro en metodología. Porque eso confirma que la intención no es solo cambiar piezas del primer equipo, sino tocar las tripas del club. Y ahí sí creo que el Zaragoza necesita una revolución profunda, no cosmética. Si de verdad esta caída sirve para rehacer estructuras, ordenar la casa y devolver peso a la gente que conoce el club y trabaja en él, entonces al menos se habrá sacado algo útil del desastre.

Ahora bien, una cosa también está clara: la presencia de Lalo tranquiliza, pero no garantiza nada. Ni mucho menos. El Zaragoza seguirá teniendo una mochila pesadísima, una afición herida y una categoría complicadísima. Y eso obliga a no caer en la euforia por escuchar, por fin, a alguien que parece saber lo que hace. Esto no va de fe ciega. Va de esperar hechos. Pero también es justo reconocer algo: si hay una persona que hoy da la impresión de poder frenar el declive y evitar que este club siga resbalando hacia abajo, esa persona es Lalo Arantegui.

Después de tanto tiempo viendo al Zaragoza improvisar, desorientado y cada vez más pequeño, escuchar a alguien que parece tener plan ya es casi una novedad revolucionaria. Ahora falta lo más difícil: convertir esa autoridad en resultados.

Volver a las raíces para volver a ser el Real Zaragoza

Hay derrotas que no solo te obligan a cambiar jugadores, entrenadores o presupuestos. Hay derrotas que te fuerzan a mirarte al espejo y preguntarte en qué momento dejaste de ser tú mismo. Y esa sensación me dejó escuchar a Lalo Arantegui. Por primera vez en mucho tiempo, el Real Zaragoza parece haber entendido que la reconstrucción no pasa solo por fichar mejor, sino por recuperar una identidad que hace años se fue difuminando entre parches, improvisaciones y proyectos sin alma.

Lo que más me llamó la atención de sus palabras no fue tanto la lista de salidas, ni siquiera la de fichajes, sino el tono de fondo. La idea de volver a Boltaña, de hacer una plantilla corta, de dejar hueco a los chavales del Deportivo Aragón, de construir una misma forma de jugar “desde el alevín B” hasta el primer equipo, de asumir que el club necesita fabricarse a sí mismo otra vez. Todo eso suena a algo muy viejo. Y justamente por eso suena tan bien.

Porque el Zaragoza, cuando ha sido reconocible, nunca ha sido un club de plantillas infladas, ni de mercenarios de paso, ni de ocurrencias sin hilo conductor. El Zaragoza que más se respetaba a sí mismo tenía una raíz muy clara: pretemporadas con sentido, cantera viva, un núcleo reconocible, jugadores que sabían dónde estaban y una cierta coherencia entre lo que se hacía abajo y lo que se veía arriba. No hablo ya del Zaragoza campeón, ni siquiera del más brillante. Hablo del Zaragoza que tenía personalidad. Del Zaragoza que, aunque pudiera caer, sabía quién era.

Por eso me parece importante que Lalo insista tanto en la cantera. Cuando dice que “el futuro de este club tiene que ser con jugadores que fabriquemos nosotros en la ciudad deportiva”, está diciendo algo mucho más profundo que una consigna bonita para rueda de prensa. Está admitiendo que este club ha vivido demasiado tiempo de espaldas a su propia casa. Ha mirado más fuera que dentro, ha fichado más de lo que ha formado y ha llenado vestuarios de jugadores sin vínculo, sin pertenencia y muchas veces sin el nivel ni el carácter necesarios. Así se acaba con 25 salidas de golpe y una sensación de solar.

También me parece acertado lo de Boltaña. Puede parecer un detalle menor, casi costumbrista, pero no lo es. La pretemporada fuera, con convivencia, con aislamiento relativo del ruido, con trabajo de grupo, con la sensación de empezar algo de verdad, no es una tontería. Es volver a entender que un equipo no se arma solo con contratos, sino con convivencia, hábitos, jerarquías y cultura de esfuerzo. Y eso, en una categoría como la Primera RFEF, importa todavía más que en Segunda.

Ahora bien, una cosa es que el discurso me guste y otra muy distinta es regalar optimismo. Ya hemos escuchado demasiadas veces palabras bonitas en este club. La diferencia aquí estará en si de verdad se lleva hasta el final. Porque volver a las raíces no puede consistir en usar cuatro símbolos reconocibles para tranquilizar a la afición. No basta con decir “cantera”, “Boltaña” y “jugadores de la casa”. Eso tiene que traducirse en decisiones reales cuando llegue el barro. En aguantar al chico joven cuando falle. En no tapar cada hueco con un veterano de paso. En no volver a hacer una plantilla descompensada. En sostener una idea de juego común cuando vengan dos derrotas. Ahí se verá si esto va en serio.

Además, hay una verdad incómoda que no conviene olvidar: regresar a las raíces no garantiza nada. No asegura el ascenso, ni evita los baches, ni convierte al Zaragoza en favorito por decreto. Pero sí puede hacer algo fundamental: devolverle coherencia. Y un club sin coherencia está condenado a repetir errores. Uno con ella, al menos, tiene una base sobre la que crecer.

Yo, después de escuchar a Lalo, tengo una impresión clara: el Zaragoza parece haber entendido por fin que no puede seguir siendo una suma de nombres, cesiones y remiendos. Que necesita parecerse otra vez a sí mismo. Que tiene que dejar de actuar como un club sin memoria. Y eso, aunque llegue tarde y después de un desastre histórico, ya es un punto de partida.

No es suficiente. Pero sí es, quizá, la primera idea razonable que se escucha en mucho tiempo.

La nueva normativa de Aragón transforma la gestión del agua en el campo

0

La nueva normativa de gestión del agua en Aragón

El Gobierno de Aragón ha implementado una nueva normativa destinada a mejorar la gestión del agua en el ámbito agrícola. Esta medida busca optimizar el uso de recursos hídricos y garantizar un suministro más eficiente para los agricultores de la Comunidad Autónoma. La normativa se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio por parte del Ejecutivo para hacer frente a los desafíos que plantea el cambio climático y la escasez de agua.

Aspectos clave de la normativa

Entre los aspectos más destacados de esta nueva regulación se encuentra la promoción de prácticas agrícolas sostenibles. Los agricultores deberán adoptar tecnologías que permitan un uso más eficiente del agua, así como implementar sistemas de riego que reduzcan el desperdicio. Además, se establecerán incentivos para aquellos que cumplan con las nuevas directrices, fomentando así una agricultura más responsable y consciente del entorno.

La normativa también incluye medidas de control y seguimiento para asegurar su correcta aplicación. Se espera que esta iniciativa no solo beneficie a los agricultores, sino que también contribuya a la preservación de los recursos hídricos en la Comunidad Autónoma. Con esta regulación, el Gobierno de Aragón busca garantizar un futuro más sostenible para la agricultura local.

Lalo Arantegui pone la primera piedra del nuevo Real Zaragoza

El Real Zaragoza ya ha empezado a construir públicamente su nuevo tiempo. Lo ha hecho con la comparecencia de Lalo Arantegui, primer portavoz visible del club en el arranque del curso 2026-27, en una rueda de prensa en la que ha dibujado las líneas maestras del nuevo proyecto: una plantilla prácticamente rehecha, una apuesta decidida por la cantera, un cuerpo técnico nuevo liderado por Ibai Gómez y un objetivo inequívoco, el regreso a Segunda División.

La intervención de Arantegui sirvió, sobre todo, para poner cifras al terremoto que ha provocado el descenso. El director deportivo confirmó una auténtica sacudida en la plantilla, hasta el punto de hablar de un dato “histórico”. No es una exageración. Entre cedidos que regresan, contratos que terminan y jugadores que no continuarán, el Zaragoza se enfrenta a una reconstrucción casi total. El propio Lalo subrayó que el club arranca esta nueva etapa con “25 salidas de jugadores”, una cifra que considera excepcional y que no debería repetirse en el futuro.

En ese contexto, el responsable deportivo quiso dejar claro que el Zaragoza pretende romper con la inestabilidad que ha marcado los últimos años. “Trabajaremos para que esto no vuelva a ocurrir y que tengamos una estabilidad deportiva que creo que es lo que queremos todos”, afirmó. Es una idea relevante porque retrata una de las obsesiones del nuevo proyecto: evitar que cada verano vuelva a convertirse en una refundación.

Arantegui también presentó oficialmente la estructura del nuevo cuerpo técnico del primer equipo. Ibai Gómez será el entrenador principal, acompañado por Íñigo Larriqueta como segundo, David Binatea como asistente, Nicky Lample y Pablo Quílez en la preparación física y Javier Roda como preparador de porteros. Sobre el nuevo técnico, Lalo habló de un entrenador con “una ilusión tremenda” y con “una idea muy atrevida, valiente”, insistiendo en que el club necesita por fin un diseño reconocible. “Yo creo que a nosotros nos hace falta ya tener un diseño, una idea de juego, ya no solo desde el primer equipo”, señaló.

Esa idea, además, no quiere limitarse al primer equipo. Una de las frases más significativas de la comparecencia fue cuando defendió una línea metodológica común en todo el club. “Esa idea la vamos a fabricar y la vamos a tener desde el alevín B al benjamín del club”, vino a explicar, dejando claro que la intención es que el Real Zaragoza tenga una identidad de juego y de formación compartida en toda su estructura.

En el plano de plantilla, Lalo confirmó los primeros movimientos y varias incorporaciones. Anunció la renovación de Tachi por una temporada y detalló la llegada de varios fichajes ya avanzados, como Rubén Díez, Jaume Jardí, Peter Ademo, Raúl Pereira y Anartz Peña. Además, explicó que el club trabaja con la intención de confeccionar una plantilla corta, de “22 o 23 jugadores”, para dejar espacio al crecimiento de los jóvenes del Deportivo Aragón. “Para nosotros es imposible dejar esta vía abierta con plantillas muy largas”, advirtió.

La cantera fue, de hecho, uno de los grandes ejes de su discurso. Lalo defendió con claridad que el futuro del Real Zaragoza debe sostenerse, en parte, sobre los jugadores formados en casa. “El futuro de este club tiene que ser con jugadores que fabriquemos nosotros en la ciudad deportiva”, sentenció. A la vez, anunció que habrá “muchos cambios también en el fútbol base” y que el club presentará próximamente a las familias la nueva estructura de cantera antes de hacerla pública.

No obstante, Arantegui también quiso bajar el balón al suelo en lo relativo a la 1ª RFEF. Aunque admitió que el Zaragoza estará “entre los mejores presupuestos de la categoría”, avisó de que el dinero y el escudo no bastarán. “Eso no quiere decir que vamos a ganar solo con el presupuesto, solo con el escudo”, remarcó. Y fue más allá al recordar que el equipo sufrirá: “Nos esperan baches, porque seguro que los hay. Nos esperan semanas duras, porque vamos a perder partidos, también los vamos a perder”.

Ahí dejó uno de los mensajes más sensatos del día. El Zaragoza parte como uno de los grandes nombres de la categoría, sí, pero no puede caer en la arrogancia de pensar que ascenderá por simple peso histórico. Lalo conoce bien esa división y quiso vacunar al zaragocismo contra una falsa superioridad que podría convertirse en un problema desde agosto.

Otra de las claves de la comparecencia fue el enfoque sobre la dimensión emocional del club. El director deportivo insistió en que el Zaragoza necesita volver a conectar con la gente desde el juego, desde la identidad y desde una cultura competitiva reconocible. “Es un año de cambios, un año de volver a ganar la confianza de la gente, de volver a ilusionar”, afirmó. Y añadió que dentro del club ve tres elementos comunes: “la pasión, la intensidad con la que vamos a hacer las cosas y el convencimiento de que va a haber un cambio grande en el club a nivel deportivo”.

Cuando fue preguntado por el papel de la propiedad y por qué vuelve a ser él una de las primeras voces públicas del club tras el descenso, Arantegui aseguró que le trasladan “tranquilidad” e “ilusión”, además del respaldo económico que considera necesario para armar un proyecto competitivo. Eso sí, evitó asumir un papel representativo más allá del deportivo: “No me considero el representante de nadie”, dijo.

También fue interesante su reflexión sobre el descenso y sobre la oportunidad que, paradójicamente, deja una caída tan dura. “De las poquitas, o la única cosa positiva que tenía el descenso es que tienes un lienzo en blanco para crear un nuevo proyecto”, explicó. La frase resume bien la idea central de su intervención: el golpe ha sido devastador, pero al menos permite empezar casi desde cero, sin demasiados restos del proyecto fallido anterior.

Respecto a nombres concretos, Lalo confirmó que el club no regalará futbolistas. Habló en esos términos tanto de Samed Bazdar como de otros jugadores con mercado, dejando claro que la intención es defender los intereses del Zaragoza. “Nosotros no vamos a poner en el mercado a ningún jugador”, dijo, aunque admitiendo que, en determinados casos, habrá que encontrar soluciones satisfactorias para todas las partes.

En cuanto al objetivo final, Arantegui no quiso esconderse. Lo dejó claro varias veces: el ascenso es la meta. Pero intentó ir un paso más allá en el análisis. “A mí me gustaría decir que nosotros vamos a ir un poco más, no es el ascender sino el cómo vamos a ascender”, explicó. Es decir, no solo importa volver a Segunda, sino sentar unas bases que permitan construir algo más estable y reconocible.

En resumen, la comparecencia de Lalo Arantegui fue la primera gran fotografía del nuevo Zaragoza. Un club que admite el golpe, que asume que debe rehacerse casi por completo y que trata de vender una idea de reconstrucción profunda: menos parches, más identidad; menos improvisación, más estructura; menos plantilla inflada, más cantera y más sentido colectivo.

Ahora faltará lo decisivo: que todo ese discurso se traduzca en un equipo competitivo, reconocible y capaz de soportar la presión brutal que supondrá jugar en 1ª RFEF con el escudo del Real Zaragoza en el pecho. Porque el diagnóstico ya está hecho. Y en Zaragoza, después de todo lo ocurrido, ya no bastará con las palabras.