La vicepresidenta del Gobierno de Aragón, Mar Vaquero, ha destacado la importancia del trabajo de la Fundación Santa María de Albarracín en la conservación y difusión del patrimonio histórico aragonés durante su visita a la localidad turolense. En un encuentro con el presidente de la Fundación, Antonio Jiménez, Vaquero subrayó que el patrimonio cultural es fundamental para la memoria colectiva de los pueblos y que su conservación es vital para preservar la identidad aragonesa.
El impacto de la Fundación en la conservación del patrimonio
Durante la visita, Vaquero pudo conocer algunos de los proyectos en curso, como la restauración de un códice medieval de Teruel y la conservación de obras de arte de la provincia de Guadalajara. La vicepresidenta resaltó que cada vez que un municipio encarga a la Fundación un trabajo de restauración, está recuperando parte de su historia y esencia. Además, se mostró optimista sobre el futuro de la colaboración entre el Gobierno de Aragón y la Fundación para extender su labor a todos los rincones de la comunidad.
La Fundación Santa María de Albarracín ha sido reconocida por el Gobierno de Aragón con un incremento significativo en su financiación, que pasará de 150.000 a 300.000 euros para el desarrollo de actividades, además de mantener la aportación anual para su funcionamiento. Este apoyo permitirá a la Fundación gestionar un presupuesto anual de dos millones de euros a partir de 2027, consolidando su papel como referente en la conservación del patrimonio histórico.
Un legado cultural en crecimiento
A lo largo de sus tres décadas, la Fundación ha llevado a cabo 40 intervenciones en el patrimonio de Albarracín y ha formado a más de 2.100 restauradores, recuperando un total de 1.738 bienes patrimoniales. Este esfuerzo ha convertido a Albarracín en un centro cultural activo, con alrededor de 130 actividades anuales que atraen a unos 7.000 participantes, lo que demuestra cómo la protección del patrimonio puede impulsar el desarrollo cultural, social y económico de la región.
Vaquero concluyó su visita reafirmando la necesidad de no solo conservar, sino también investigar y difundir el patrimonio para que la sociedad lo conozca y se sienta orgullosa de su legado. La Fundación Santa María de Albarracín continúa siendo un pilar fundamental en la preservación de la historia y cultura aragonesa, proyectando su importancia más allá de las fronteras de la comunidad.
Esta información se ha elaborado a partir de una comunicación remitida a Diario Aragonés y ha sido editada y revisada por la redacción. Fuente: Gobierno de Aragón.






