El Ayuntamiento de Zaragoza ha celebrado este 8 de julio un emotivo homenaje en el Cementerio de Torrero para recordar a los seis voluntarios municipales que han fallecido en el último año. La alcaldesa Natalia Chueca, acompañada de familiares, compañeros y representantes de la Corporación Municipal, ha destacado la labor desinteresada y el legado humano de estas personas que dedicaron su tiempo al servicio de la comunidad.
Un acto de reconocimiento y recuerdo
La ceremonia comenzó en la capilla Yarza, donde los asistentes formaron un pasillo en honor a los voluntarios. Posteriormente, se realizó un recorrido hacia la plaza del Voluntariado, donde se leyó el nombre de los homenajeados: María Soledad Gauchola García, José María Rodrigo Ramos, Pedro Bravo Pedruelo, Ángel Roche Vidal, Jaime Bentué Pardo y Juan Carlos Aparicio Loran. Sus familiares depositaron flores en la escultura de la Paloma, un símbolo del voluntariado en la ciudad.
Durante el acto, la alcaldesa Chueca resaltó el papel fundamental del voluntariado en la proyección de Zaragoza, afirmando que «representan el verdadero rostro de la ciudad», y agradeció a las familias por haber compartido con Zaragoza a personas tan excepcionales. La ceremonia estuvo acompañada de música en vivo, con interpretaciones de la soprano Vanesa García y el director de la Escuela Municipal de Música, Óscar Carreras.
Un homenaje con historia
Este homenaje anual se inició en 2013 en memoria de Ana Aznar, trabajadora de la Oficina del Voluntariado, y se ha mantenido de forma ininterrumpida, salvo en 2020 debido a la pandemia. La ceremonia no solo recuerda a los fallecidos, sino que también refuerza el compromiso de la ciudad hacia el voluntariado, un pilar esencial en la vida comunitaria de Zaragoza.
El acto no solo sirvió para rendir tributo a los voluntarios caídos, sino que también puso de manifiesto la importancia del voluntariado en la vida cotidiana de la ciudad, destacando su contribución en eventos y actividades que hacen de Zaragoza un lugar más acogedor y solidario. Este homenaje es un recordatorio del impacto positivo que tienen los voluntarios en la comunidad y su papel como embajadores de la ciudad.
Esta información se ha elaborado a partir de una comunicación remitida a Diario Aragonés y ha sido editada y revisada por la redacción.






