Inicio Actualidad El Real Zaragoza se hunde en el abismo incapaz de reaccionar (0-1)

El Real Zaragoza se hunde en el abismo incapaz de reaccionar (0-1)

0

El Real Zaragoza volvió a quedarse sin red. Cayó 0-1 ante el Burgos CF en un partido de necesidad extrema, decidido por un derechazo de Kévin Appin en el minuto 66 y marcado por la falta de contundencia local en las áreas. El equipo de Rubén Sellés tuvo fases de dominio, acumuló centros y remates en el tramo final, pero no encontró el gol. El Burgos, práctico y ordenado, castigó el error y defendió su ventaja hasta el último suspiro.

Un primer tiempo de avisos y un gol anulado

El encuentro arrancó con tensión y ritmo. El Burgos amenazó pronto a balón parado y con llegadas por fuera; Sergio González probó tras córner (9’) y Atienza obligó a Andrada a intervenir (21’). El Zaragoza respondió con un disparo lejano de Mawuli (11’) y fue creciendo en presencia ofensiva a medida que avanzaba el primer acto.

El susto llegó en el 29’: Appin marcó para el Burgos, pero el VAR anuló el tanto por fuera de juego tras revisión. El aviso activó al Zaragoza, que cerró la primera parte con sus mejores minutos: centros laterales, varios córners y una ocasión clara de El Yamiq (42’), cuyo cabezazo sacó Cantero bajo palos. Rober y Dani Gómez también lo intentaron, pero el descanso se alcanzó con 0-0 y la sensación de que el partido estaba abierto.

Ajustes, triple cambio… y el latigazo de Appin

Tras el paso por vestuarios, el Zaragoza insistió por banda y por arriba. El Yamiq volvió a probar de cabeza (48’) y el guion apuntaba a un duelo de paciencia. Sellés movió el banquillo con un triple cambio en el 57’ (Tasende, Cumic y Hugo Barrachina) buscando profundidad y energía.

Sin embargo, cuando el partido parecía equilibrado, llegó el golpe visitante. En el 66’, Morante filtró un pase en profundidad y Appin, desde fuera del área, conectó un derechazo que se coló por el lado derecho de la portería. Un mazazo en el momento más delicado: 0-1 y el reloj como enemigo.

Asedio final sin premio

El Zaragoza reaccionó con carácter. Entraron Soberón (72’) y Kodro (78’) para cargar el área. Cumic generó peligro (77’) y Soberón tuvo una ocasión clarísima a bocajarro (86’) que Cantero repelió. Kodro rozó el empate en dos acciones de cabeza: una se fue por centímetros (82’) y otra la desvió el guardameta rozando la escuadra (87’) tras centro de Francho.

Ya en el añadido (cinco minutos), El Yamiq tuvo la última gran oportunidad: remate con la derecha desde el centro del área tras prolongación de Kodro que se marchó ligeramente desviado (90’). El Zaragoza empujó hasta el final, pero el Burgos resistió entre faltas tácticas, cambios y un portero determinante.

Competir no basta

El equipo aragonés no repitió la desconexión de Andorra. Compitió, sostuvo tramos de dominio y generó ocasiones suficientes para, al menos, sumar. Pero volvió a pagar la falta de eficacia y un desajuste puntual que el Burgos convirtió en oro. El resultado (0-1) agrava la urgencia clasificatoria y reduce el margen de error.

En el Modular hubo empuje y voluntad; en el marcador, castigo. Y en la tabla, una realidad que no espera.