El entrenador del Real Zaragoza, David Navarro, se mostró satisfecho tras la victoria de su equipo frente a la UD Almería (2-0), un triunfo de enorme valor ante el segundo clasificado de la categoría que refuerza la esperanza del conjunto aragonés en la lucha por la permanencia. Aun así, el técnico quiso rebajar la euforia y recordó que el equipo todavía tiene mucho trabajo por delante.
Navarro destacó especialmente la actitud de sus futbolistas y la unión que se generó durante el encuentro. “El final es maravilloso. Terminar con un gol en los minutos finales te da tranquilidad y potencia ese sentimiento de unión que se ha ido generando durante el partido con la entrega de los jugadores”, explicó.
El técnico subrayó que el equipo no solo mantuvo el nivel competitivo mostrado en Cádiz, sino que incluso fue capaz de superarlo ante un rival de máximo nivel. “La expectativa era mantener ese nivel de entrega y creo que incluso se ha superado ante un rival de ascenso directo que en fases del partido nos ha dominado y en otras fases nosotros les hemos hecho daño”, señaló.
Navarro analizó también el desarrollo del encuentro y reconoció las dificultades que planteó el Almería durante algunos momentos del partido. “Ha sido un partido de pocas ocasiones. Ellos en la segunda parte nos han encontrado fácil los pasillos interiores y nos superaban la línea de presión con mucha calidad. Tienen jugadores con pausa y calidad para generarte intranquilidad”, afirmó.
A pesar de ello, el entrenador valoró el trabajo defensivo de todo el equipo. “Durante toda la semana hablábamos de que no podíamos pensar en qué jugadores tiene el Almería, sino en defender cada balón entre los once. El equipo lo ha entendido muy bien y eso ha provocado que cuando llegaban a zona final sus disparos fueran forzados”, explicó.
“El elogio debilita”
El técnico zaragocista también analizó los ajustes tácticos realizados durante el encuentro, especialmente en el tramo final del partido. “Cuando pasamos al 4-2-3-1 conseguimos cerrar mejor el partido. Luego, tras el gol, decidimos meter a Seidou por delante de la defensa para restar pases del rival y reforzar la presión en la zona de creación”, comentó.
Sin embargo, pese a la importancia de la victoria, Navarro quiso lanzar un mensaje de prudencia. “El principal peligro que tenemos ahora es el elogio, porque el elogio debilita. No podemos caer en la autocomplacencia”, advirtió.
El entrenador recordó que la situación del equipo sigue siendo complicada. “Pasito a pasito. No hemos hecho nada. Con estos puntos descendemos. Hay que seguir ganando finales, no queda otra”, afirmó.
Navarro también tuvo palabras para la afición, a la que considera clave en este tramo final de la temporada. “La gente lleva muchos años sufriendo y necesita sentirse identificada con el equipo. En Zaragoza la gente se identifica con jugadores de gran calidad o con un gran derroche. Si no tenemos una calidad extraordinaria, tenemos que tener un gran derroche”, señaló.
El técnico destacó el ambiente vivido en el estadio modular durante el encuentro. “Siempre decía que este campo de día se quedaba frío, pero hoy parecía que estábamos en La Romareda. Si somos capaces de repetir esto semana tras semana tendremos más posibilidades de ganar los partidos que necesitamos”, afirmó.
Por último, Navarro explicó que su objetivo es recuperar la esencia del juego y simplificar las ideas del equipo en este tramo decisivo del campeonato. “En el fútbol no hay que complicarse demasiado. El portero tiene que parar, los defensas defender, los centrocampistas correr y generar juego, y los atacantes ir a portería. Nosotros jugamos finales y tenemos poco tiempo para prepararlas”, concluyó.



