El Gobierno de Aragón ha intensificado la vigilancia ante la crecida ordinaria del río Ebro, que ha alcanzado Novillas con un caudal de aproximadamente 1.650 metros cúbicos por segundo. Aunque este volumen es ligeramente inferior a lo anticipado, se ha activado el Plan de Inundaciones (PROCINAR) en fase de alerta. A primera hora de la mañana, el consejero de Hacienda, Interior y Administración Pública, Roberto Bermúdez de Castro, convocó una reunión en la Sala de Crisis del 112 Aragón para coordinar la respuesta ante esta situación.
Técnicos de Protección Civil en acción
Equipos de técnicos de Protección Civil han sido enviados a las áreas más vulnerables de la Ribera Alta para evaluar el estado de las motas y detectar posibles vulnerabilidades. Uno de los equipos se dirige a localidades como Novillas, Gallur y Alcalá de Ebro, mientras que el otro se enfoca en Utebo y sus alrededores. Especial atención se prestará a la depuradora de Utebo y a los accesos a Monzalbarba y Pradilla de Ebro.
La Confederación Hidrográfica del Ebro anticipa que la crecida alcanzará Zaragoza con un caudal de unos 1.600 m3/s, con la punta de la crecida esperada para este martes al mediodía. Hasta el momento, no se han registrado incidentes significativos relacionados con esta crecida, aunque se mantiene contacto constante con los municipios de la Ribera Alta y Baja para reforzar las labores de prevención. Aunque no se prevén daños en los núcleos urbanos, se advierte de posibles afectaciones en tierras de cultivo y granjas.






