El Ayuntamiento de Zaragoza continúa desarrollando la campaña de sensibilización ConVivencia Vial, que esta semana llega con dos nuevas sesiones dirigidas a públicos distintos, pero con un objetivo común: fomentar comportamientos responsables en el espacio público y mejorar la seguridad vial.
La primera de las actividades tendrá lugar este miércoles a las 17:00 horas en el Espacio Joven de La Azucarera, donde se celebrará un taller lúdico y participativo orientado a jóvenes. Un día después, el jueves a la misma hora, será el turno de las personas mayores, con una sesión en el Centro de Convivencia Laín Entralgo. Ambas actividades serán de acceso libre.
Aprender desde la participación y el humor
La campaña, impulsada por el consistorio en colaboración con Los Tranvías de Zaragoza y con la participación de Avanza, apuesta por metodologías dinámicas que combinan humor, juego y reflexión. El objetivo es que los participantes identifiquen conductas cotidianas que afectan a la convivencia y la seguridad, tanto desde el papel de peatón como de conductor.
A través de proyecciones audiovisuales y dinámicas como un bingo teatralizado, los asistentes recrean situaciones reales de la vía pública, lo que facilita la comprensión de los riesgos y fomenta la implicación directa en el aprendizaje.
Seguridad vial como responsabilidad compartida
Desde la organización se insiste en que el respeto a las normas de tráfico y a los demás usuarios de la vía es clave para reducir el número de accidentes en una ciudad como Zaragoza. La campaña busca precisamente reforzar esa idea de corresponsabilidad ciudadana.
Los talleres están adaptados a cada grupo de edad, tanto en lenguaje como en contenidos, lo que permite una mayor conexión con los participantes y una mejor interiorización de los mensajes.
Dinámicas para fomentar el cambio de hábitos
Además de las actividades participativas, las sesiones incluyen ejercicios de pausa consciente, orientados a mejorar la atención en el entorno urbano, y una dinámica creativa final en la que los participantes diseñan mensajes visuales para promover conductas cívicas.
El cierre de cada taller pone el acento en una idea clave: la construcción de una ciudad más segura y amable depende del compromiso de todos sus habitantes.






